Medrán copa el medio y junta volantes:
¿firmeza defensiva o más chances de juego?
En terreno ajeno es donde el equipo más desentona. Con Medrán apenas sumó un punto y cosechó el 6 por ciento de lo que jugó. ¿Va a cuidar el cero y después ver qué pasa? El plantel está totalmente al día.
Con Leandro Allende recuperado, con un antecedente negativo (la derrota con San Telmo) y una actuación del equipo que no convenció a nadie y, por el contrario, fastidió a todos, Ezequiel Medrán mete mano en lo táctico y en lo individual para ir a la cancha de Patronato y así borrar rápidamente lo que pasó el domingo pasado en la Isla Maciel, un reducto que se ha convertido en inexpugnable para Colón desde este retorno a la categoría.
Esa recuperación de Allende (uno de los desgarrados del plantel en los últimos tiempos) permitió que el entrenador haga un cambio que aparecía como “cantado” teniendo en cuenta la flojísima actuación de Facundo Castet y más allá de que le puso un centro bárbaro en la cabeza a Bonansea en el gol de Colón.
En la mitad de la cancha, el técnico armará algo especial: un volante defensivo parado delante de la línea de cuatro (Lértora), uno por derecha y otro por izquierda (Marcioni y Lago) con obligaciones ofensivas y dos por adentro (Antonio y Muñoz) un poco más adelantados que Lértora o formando un triángulo de volantes centrales. Y arriba, Bonansea como único punta pero recibiendo el apoyo (así debiera ser) de los volantes.
Ezequiel Medrán mete mano en lo táctico y en lo individual. Foto: Carolina Niklison.
Acá el gran problema es la falta de volumen de juego, de claridad para el armado de peligro para el arco rival. En ese aspecto, lo mejor que se vio fue ese primer tiempo ante Deportivo Madryn. Después, el equipo no tuvo llegada en Salta, creó algo de peligro en un duro partido ante Ferro, mejoró en el final contra Acassuso gracias al desequilibrio de Lago y fue pobre lo que se vio el domingo ante San Telmo.
Si se confirma este equipo que está ideando Medrán, hay una clara intención de fortalecer el mediocampo y posiblemente de darle más libertad a Antonio, que es un jugador que tiene que aparecer con más intensidad y claridad en el manejo de la pelota, algo que hizo bien en los partidos de pretemporada, pero que todavía no lo demostró en estos encuentros oficiales
Pero hay otro aspecto que también es negativo y tiene que revertirse rápidamente: la fragilidad que tiene Colón de visitante en la era Medrán. Desde que se hizo cargo del equipo, apenas rescató un punto (ante Central Norte). Todavía no ganó y perdió el resto de los partidos que jugó en esa condición, sumando un magro 6 por ciento de eficacia.
Hacerse muy fuerte de local es una condición indispensable para un equipo que se tilde de protagonista y con objetivos ambiciosos; pero a esa condición se le debe sumar, inexorablemente, una respuesta también positiva de visitante.
A Colón lo "acostaron" el domingo en la Isla Maciel y necesita levantarse. Foto: Juan Manuel Foglia.
Todavía no aparecen esas señales firmes y claras de identidad del equipo. El torneo está en pañales, recién se jugaron cinco partidos y eso representa apenas la séptima parte (son 36 fechas). Falta mucho, no hay dudas. Y hay que tener paciencia, de eso tampoco hay dudas. De todos modos y aún aceptando que es un plantel nuevo (vinieron 16 jugadores) y que Medrán, en sus charlas internas, dijo prudentemente que el equipo tenía que empezar a aparecer a partir del sexto partido (justamente será este ante Patronato), hay signos vitales que ya debieran empezar a percibirse y que todavía no se advierten.
La mala tarde defensiva de Colón, el domingo último, se asentó en un rendimiento muy flojo de la zaga central, algo totalmente accidental para la sensación de neta solidez que había tenido la experimentada dupla que integran Pier Barrios y Rasmussen hasta ese partido. Lo mismo el arquero y también Peinipil. Se saca de este contexto a Castet, porque no consigue remontar su nivel y a esto lo viene observando el técnico, que ya tenía previsto reemplazarlo para el partido con Acassuso y no lo hizo por la lesión de Allende, ahora recuperado.
Es decir, defensivamente, Colón tuvo un traspié inoportuno, es cierto, pero que se lo puede tomar como excepcional o accidental si uno se respalda en los buenos rendimientos de los partidos anteriores. El problema está en la generación de juego en el medio. Posiblemente, Godoy, quizás Toledo (poco utilizado hasta ahora), Sarmiento o un repunte en el nivel de Antonio, se hagan absolutamente necesarios. Y esperar la apertura del libro de pases para ver si hay algo en el mercado (se buscó hasta último momento un volante ofensivo para completar el plantel pero no se consiguió).
Plantel al día
En estos tiempos y teniendo en cuenta la situación económica que los propios dirigentes de Colón se encargan reiteradamente de señalar, se hizo el esfuerzo por tener al plantel al día. Los jugadores cobraron el sueldo de febrero en su totalidad, lo cual no deja de ser una muy buena noticia en un contexto complicado, sin ingresos por ventas (Platense sigue incumpliendo), cheques y obligaciones que se deben cubrir y magros derechos de TV. La gran ayuda dirigencial sigue siendo la que le brinda la gente, el marketing y, probablemente, aportes propios.