Es la primera vez que Pipo Gorosito decide no hablar luego de un partido. La otra vez fue obligado por las circunstancias: había sido expulsado ante Independiente y la reglamentación indica que un técnico que es expulsado, tiene vedada la palabra. Pero esta vez no fue así y el técnico decidió evitar el contacto con la prensa, partiendo raudamente en su coche particular mientras se aguardaba la llegada de Cristian Vega, que fue el designado para hacer uso de la palabra.




































