-Hasta los 70 minutos, ví un equipo que aplastaba al otro y, en un momento determinado, hago el comentario a mi familia, que estaba viendo el partido conmigo: "Esto va demasiado fácil, ganamos 2 a 0, viene todo bien... En algún momento se tienen que despertar"... La verdad, tenía un partido muy distinto en mi cabeza al que se estaba dando, pero no me equivoqué... Se despertó Mbappé y tuvimos que ir al alargue... Tengo un jardín muy grande, lo gasté caminando durante todo el suplementario... ¡Hice un surco!... Por ahí, veo el 3 a 2... ¿Lo tenemos!, me dije... Y de vez en cuándo asomaba la cabececita y seguía caminando... Para colmo me llegaban los gritos de las otras casas, por el delay de los distintos canales... Mi tele venía con 10 segundos de retardo... Cuando terminó todo me dí un abrazo con mi señora y le dije que el fútbol no le podía permitir a Messi que se fuera sin ser campeón del mundo... Los conozco muy bien a todos. A Scaloni, a Aimar, a Samuel, a Leo… Por eso digo que si tengo jugadores que están para la vidriera de la selección, levanto el teléfono, hablo, les digo que necesito que me lo vean y seguro que lo van a ver...