Si un entrenador está acostumbrado a bajar "marcas" en el Mundo Colón ése es Eduardo Domínguez. Desde aquélla noche histórica que lo hizo gritar en el Morumbí ante el San Pablo con el misil de Fritzler por la Copa Sudamericana hasta los siete partidos encadenados de su ciclo anterior. Ahora, con un arranque arrollador, el "Barba" agiganta su imagen en el banquillo técnico sabalero: por primera vez en la historia del profesionalismo en AFA, Colón gana cinco partidos seguidos en condición de visitante en la máxima categoría del fútbol argentino, entre la Copa Diego Armando Maradona y la Copa de la Liga. De yapa, lo hizo con una facilidad pocas veces vista: 13 goles a favor y sólo el de Facundo Curuchet en contra.


































