Buscando el lado positivo de estos dos partidos y siempre anticipando que la sumatoria ha sido escasa en función de los merecimientos, es que, justamente, Unión ha empezado a encontrar una línea de juego. Ayuda el buen nivel de Acevedo y Cañete, algo que, por ejemplo, margina momentáneamente de la consideración a un jugador que está en plenas facultades de pelear un lugar en el equipo, como Mauro Pittón. Unión -con una edad promedio de 23 años- combina dinámica y ambición ofensiva. Es lo que intenta Azconzábal y lo que estos dos partidos han dejado como muestra. En este trayecto, hay cosas que le han costado, como por ejemplo encontrar los mejores intérpretes defensivos. Blasi y Nani parecían estar en un escalón más arriba que Galván y Calderón; y ni qué hablar de Portillo. Todavía no es el rendimiento defensivo ideal, pero vale señalarlo porque en el esquema defensivo (falta también que se reinserte Corvalán), el único que logró salir a flote y conservar su lugar, ha sido uno de los mejores jugadores en el rendimiento individual, por nivel y continuidad, que tiene el equipo: Federico Vera.