No es el desequilibrante Imanol Machuca ni el bueno de Franco Calderón; tampoco el benjamín goleador del IPEI, Jerónimo Dómina. De esa trilogía de gambetas, quites y goles seguramente saldrá el próximo Hot Sale de Luis Spahn en López y Planes. Pero Unión tiene un jugador oculto que vendió en 5 millones de dólares, pero que en realidad no tiene un nombre, apellido terrenal y puesto en la cancha como otros. Es un mix, como si fuera una Selección. Lo que está claro es que esa cifra de cinco millones de dólares le mueve la aguja a cualquier club "normal" de la Argentina y Unión lo es.


































