José Luis Burtovoy ya venía con una “foja de servicios” interesante. Desde aquellos inicios como profesional en Colón, había tenido la suerte de ir a Independiente aunque muy tapado por un enorme arquero como “Pepé” Santoro. Llegó a Unión en el 74 y fue el arquero del ascenso. Se quedó en el 75, arrancó atajando él en los dos primeros partidos y luego lo hizo en varios más. Después, se fue a Boca porque el Toto lo quería. Y allí volvió a ser suplente de Gatti. Y tiene una preciosa anécdota para contar.


































