Hacía décadas que Unión no lograba
tres victorias seguidas en siete días
Lo más cercano es en 2001, con Nery Pumpido de DT, cuando fueron tres en ocho días. Para ir puntualmente a los siete de diferencia, como ocurrió en esta ocasión con Aldosivi, Sarmiento e Instituto, hay que remontarse a 1978.
Leo Madelón, aquella noche de la victoria ante Aldosivi que significó el inicio de la racha de tres triunfos consecutivos. De "cábala", usó la misma ropa en los tres partidos.
Tres victorias en una semana, dos de ellas de visitante. Tercero en su zona, mejor diferencia de gol, décimosegundo de los 30 en los promedios, en puesto de Sudamericana y a un punto de la Libertadores. La campaña de Unión es buena. Y si la trasladamos al equipo y la situación que recibió Madelón el año pasado, este presente contrasta notoriamente con aquella preocupación que motivó la llegada de este entrenador con suficiente espalda como para salir a pelear la permanencia, algo que estaba en jaque a mediados del año pasado.
Hacia muchísimo tiempo que Unión no ganaba 3 partidos en 7 días. O sea, tres partidos seguidos con victorias, es algo que se consiguió en otras oportunidades, pero que esa racha se diera en tan poco tiempo, es algo complicado.
El antecedente más cercano no es en siete días sino en ocho. Se dio en 2001, hace 25 años, cuando al equipo lo dirigía Nery Pumpido, justamente antes de la primera llegada al club de Leo Madelón como entrenador. Unión había tenido un excelente comienzo de torneo, venciendo el 10 de febrero de ese año a Chacarita, en Santa Fe, por 3 a 0 (dos goles de Matías Donnet y no de Patita Mazzoni), luego venció a Boca en la Bombonera, el 13, por 3 a 1 con dos goles del Cuqui Silvera y uno de Matías Donnet, descontando Riquelme para Boca, en tanto que el el 18 de febrero venció 3 a 0 a Argentinos Juniors, con goles de Tilger, Silvera y Pomelo Castillo. En total, 8 días.
¿Una racha igual?, hay que "viajar" 48 años atrás
Si hilamos fino y vamos a 7 días exactos entre el primero y el tercero de los partidos (como se dio en esta ocasión), hay que viajar en el tiempo hasta 1978. En este 2026, Unión le ganó el domingo 22 a Aldosivi por 1 a 0, repitió el jueves 26 ante Sarmiento de Junín por 3 a 1 y este domingo 1 de marzo, la “víctima” fue Instituto, con la aclaración que dos de esos partidos (el de Sarmiento y el de Instituto), fueron como visitantes.
En 1978, durante la disputa del Nacional en el que Unión llegó a jugar la semifinal ante River, Unión venció por 3 a 0 a Platense, con goles de Arroyo, Mario Alberto y el Turco Alí), en un partido que se jugó el 3 de diciembre; luego viajó a Tucumán para jugar el 6 con Atlético, venciéndolo por 1 a 0 con gol del Flaco Pitarch y el 10, en Santa Fe, otra vez Héctor Rodolfo Pitarch le dio el triunfo ante Chacarita. Fueron tres victorias en siete días, igual que en esta oportunidad.
Una de las formaciones de Unión en el 78. De pie: Bottaniz, Merlo, Hugo López, Biasutto, Telch y Mazzoni. Agachados: Arroyo, Pitarch, Giachello, Ribeca y Alí.
A los efectos de hacer un rápido ejercicio de cómo actuaron los técnicos en aquella ocasión, Nery Pumpido, ante Boca en el 2001, puso a Castellano; Ariel Donnet, Ortiz, Valli y Olivera; Matías Donnet, Norberto Fernández, Mazzoni y Castillo; Tilger y Silvera. Luego ingresaron San Martín, Basualdo y Frutos. Luego, en el partido ante Argentinos Juniors que se disputó cinco días más tarde, el equipo titular tuvo dos modificaciones solamente. Ingresaron Eduardo Magnín por Olivera y Andrés San Martín por el Beto Fernández. Los otros fueron los mismos que habían ganado días antes en la Bombonera.
Yendo a lo ocurrido en el 78, en ese Nacional, Reynaldo Volken puso en cancha frnte a Atlético Tucumán (segundo partido de la serie) a estos titulares: Biasutto; Regenhardt, Mazzoni, Merlo y Bottaniz; Alberto, Telch, Pitarch y Ribeca; Arroyo y Alí. Después entró Rosetti. Cuatro días después, ante Chacarita, Volken hizo “la gran Madelón” y confirmó a los mismos que habían derrotado a los tucumanos. La única diferencia, es que en el segundo tiempo entró Héctor Ortega. Eran tiempos en los que Unión tenía un equipo “estable” y las formaciones se recitaban de memoria, algo parecido a lo que ocurrió al año siguiente, cuando el equipo que dirigió el mismo Reynaldo Volken, llegó a la final del Nacional, también ante River.
A estos tres partidos de este año, Unión los afrontó casi con los mismos 11. Varió en el encuentro ante Sarmiento, en Junín, cuando decidió que Brahian Cuello reemplace a Fragapane, quien no sumó minutos ni en Junín ni tampoco en Córdoba. Y para enfrentar a Instituto, más allá de que el propio Madelón había señalado que iban a haber modificaciones, salió a la cancha con el mismo 11 titular que jugó ante Sarmiento.
Se desprende, de todo esto, que más allá de aquella roja (por doble amonestación) de Fascendini ante Lanús, de la lesión del propio Fascendini y ahora del esguince de tobillo que sufrió Maizon Rodríguez, el plantel no sufre de lesiones ni tampoco de expulsiones. El estado físico es impecable, en un equipo que basa su juego en la intensidad y el rigor que se le impone al juego desde ese punto de vista. Y este detalle, no menor, complementa las decisiones futbolísticas del entrenador, que no solo mantiene el esquema y la idea de juego, sino que le da confianza a los jugadores y tiene ya definida una base titular, apoyada en el buen rendimiento que vienen teniendo los jugadores.
Más allá de que el Chelo Estigarribia está pasando por un momento de “sequía de gol” y que el puesto de volante por izquierda está en discusión (Cuello hizo uno de los goles en Junín, jugó bien y es el jugador que hoy genera más confianza en el técnico), en el resto de la formación no hay mayores dudas, ya que Ludueña está respondiendo muy bien en todos los partidos y el técnico ya le ha puesto la “chapa” de titular.