Esa invasión de hinchas que festejó con sus jugadores como si hubiesen ganado un campeonato, que dieron rienda suelta a la alegría y también descargaron esas emociones contenidas, ese sufrimiento que tranquilamente se podría haber evitado, fue el cierre de una de esas jornadas que difícilmente olvidará el hincha de Unión.


































