Unión se había acostumbrado a tener una secretaría técnica. Martín Zuccarelli la ejerció durante tres años y medio. El 28 de febrero de este año, el club anunció su desvinculación. En realidad, se trató de un formalismo, porque algunas cuestiones que tienen que ver con contratos y asuntos muy específicos de esa función, siguieron bajo su órbita. La idea de un reemplazante casi siempre sobrevoló desde aquél momento. Pasaron exactamente seis meses. Un primer intento se hizo con Mauro Cetto. Agradeció, pero dijo que no. Y ahora está en San Lorenzo. Un segundo intento fue con Roberto Battión. Las charlas se profundizaron allá por abril. El también tenía una alternativa que lo seducía y mucho: Independiente. En Unión, el nombre gustaba por la pertenencia al club. Quedó en una simple expresión de deseos.




































