Por esos años, el nadador del litoral argentino era “el tiburón del quillá” Don Pedro Candioti. Su liderazgo indiscutido y su afamada figura de un creciente perfil popular. Sin embargo, quienes por esos años compartían el gusto por la natación, le disputaban un lugar en ese podio de raidman, como era el caso del mallorquín Antonio Barceló.



































