Desandar los senderos de La Boca, en Alto Verde, es internarse en un ambiente puro y colmado de diversidad de especies. El 2020 es un año marcado no sólo por la pandemia de Covid-19, sino por el impacto ambiental que se generó por las cuantiosas quemas de pastizales que se reportaron a lo largo y ancho de las islas que nutren la Cuenca del Paraná, es por eso que caminar por un ambiente casi inmaculado no es poca cosa y se valora cada vez más a las reservas ecológicas que están a escasos kilómetros del casco urbano de la capital santafesina.


































