Mientras en el ámbito legislativo municipal se debate una ordenanza que organiza la actividad nocturna en la ciudad, proliferan las fiestas para adolescentes de entre 13 y 17 años, con el incentivo y promoción de "Canilla libre": expendio, sin límites, de bebidas alcohólicas para menores facilitado por adultos. Los hechos configuran delitos penales que establecen penas de prisión, inhabilitación de establecimientos y multas pecuniarias (Ley 24.788).

































