“Construir ciudadanía cultural”, fue el título de un nuevo conversatorio que reunió a referentes de distintas ramas de la cultura de la ciudad capital (teatro, música, literatura, artes plásticas, etcétera), en el marco del programa “Autonomía SF”, el ciclo de audiencias donde se reúnen aportes que servirán para la futura Carta Orgánica Municipal.
La cultura, el otro "músculo potente" de Santa Fe, fue debatida con el ojo puesto en la Carta Orgánica
Referentes culturales se reunieron en un nuevo conversatorio sobre autonomía municipal. Los aportes servirán para la redacción de la futura Carta Magna local. Accesibilidad, patrimonio, gestión territorial e identidad, algunas claves.

El encuentro se realizó en el recinto del Concejo (organizador del programa, junto al municipio), sobre la base de algunos ejes: acceso y participación cultural; diversidad, identidad y libertad de creación; cultura como construcción colectiva; patrimonio, memoria e identidad de la ciudad, y derecho a la cultura y territorio, etcétera.

La nueva Constitución provincial, reformada en 2025, incorporó en su artículo 26 los derechos culturales: consagró la participación individual y colectiva, la preservación del patrimonio material e inmaterial, y un modelo de gobernanza con equidad territorial e inclusión social.
Como ya ocurrió con los alcances de la gobernanza, el ordenamiento territorial, los aspectos jurídicos a considerar para la redacción de la Carta -temas de anteriores conversatorios-, ahora la pregunta disparadora fue qué aspectos centrales de la cultura (en su acepción más amplia) deben estar contemplados en la Carta Orgánica.
El diferencial del patrimonio
Edith Pellegrini, referente del Colegio de Arquitectos de Santa Fe, fue una de las primeras expositoras. Su enfoque, más que interesante, estuvo centrado en los edificios patrimoniales de Santa Fe capital, y la necesidad de visibilizarlos.
“Contamos con cinco edificios coloniales y hay sólo dos ciudades del país que tienen esto. Y la ciudadanía santafesina no los conoce del todo”, resaltó.

Luego sugirió identificar todos los lugares patrimoniales con simples placas en las fachadas donde se explique de qué se trata ese edificio, y por qué se lo considera patrimonial. “En Londres los edificios importantes tienen placas azules que dicen: ‘Acá vivió tal personalidad’. Esto lo podemos lograr con muy pocos recursos”.
¿Para qué? “Para que la comunidad se sienta parte de ese inmueble histórico que tenemos en la ciudad. Esto será un desafío para la futura Carta Orgánica: lograr que a todos estos edificios no los veamos como elementos estáticos, sino como recursos útiles, capaces de generar cultura, conocimiento, turismo y orgullo ciudadano”, dijo Pellegrini.
Mecenazgo y fondo editorial
Otro aporte propositivo fue el de Trudy Pocoví, referente de la Asociación Santafesina de Escritores. Planteó, por ejemplo, la creación de un mecenazgo cultural que permitiría que asociaciones de artistas puedan desarrollar sus proyectos. También, planteamos que se garantice un fondo editorial.

“Si bien existe el certamen municipal que sale todos los años (…), pero como está establecido por ordenanza, un día podría desaparecer (con otra ordenanza derogatoria). Pero si en la Carta Orgánica queda estipulado y se garantiza un fondo editorial, sólo quedaría por reglamentarlo”, añadió.
Luego aludió al aprovechamiento de los espacios públicos, y propuso “concretar espacios públicos de encuentro, como los paseos de poetas, que existen en todas las ciudades del mundo. Tenemos todo el cordón de la ciclovía de Pedro Vittori para establecer murales, por ejemplo”, agregó Pocoví.
Derechos
Para la secretaria de Cultura municipal, Luciana Ceresola, hablar de derechos culturales implica “superar una concepción acotada de la cultura entendida como acceso a bienes y servicios culturales. Nos obliga a plantear una perspectiva más amplia”, dijo.

Esta concepción se traduce también “en el derecho a las personas a participar de una vida cultural, a crear, a expresarse libremente, a desarrollarse y compartir sus saberes y expresiones; a observar, transmitir sus memorias e intervenir en la construcción de los sentidos que conforman nuestra vida colectiva”, dijo la funcionaria.
A su turno, el secretario de Desarrollos Culturales provincial, Paulo Ricci, habló de la necesidad de “construir un pensamiento colectivo a partir de la disidencia, de la diversidad, de la multiplicidad de miradas que seguramente tendremos sobre lo que entendemos por cultura. Sería bueno lograr una Carta Orgánica municipal desde ese lugar”, planteó.

Asimismo, consideró como importante “ecualizar” los distintos intereses sectoriales (Estados, organizaciones, privados): “No debemos entender la cultura sólo como una esfera más de la sociedad o como una parte constitutiva de ésta, sino desde nuestras propias multiplicidades de miradas sobre los distintos lenguajes culturales que existen”.
El teatro y los barrios
José Serralunga es dramaturgo y productor teatral. También participó con sus aportes del conversatorio. Planteó definir “un esquema de funcionamiento para que el Estado Municipal esté presente en los lugares donde la producción teatral particular o privada no puede llegar por razones económicas o de organización”.

En este sentido, la presencia del municipio “debería estar activa en los lugares donde más falta, como por ejemplo en los barrios, donde hay menor capacidad económica para acceder a expresiones culturales”.
¿Cómo? “Quizás reacomodando, refuncionalizando espacios o creando espacios para el desarrollo de actividades; también haciendo talleres de capacitación en oficios artísticos y en tareas de producción teatral”.

“En todos los barrios que he recorrido los chicos por primera vez acceden al Teatro Municipal o espacios culturales del Centro. Esto es por las barreras físicas y simbólicas: lograr ese acercamiento (centro-barrios) sería una manera de iniciar a los más pequeños en actividades culturales a las que no normalmente no acceden”, adujo.
“Entramado comunitario”
“Entendemos a la cultura como una parte fundamental del entramado comunitario. Abrimos las puertas del Concejo y convocamos a quienes quieran aportar su voz en torno a los derechos culturales que deben ser reconocidos y garantizados en la nueva Carta Orgánica Municipal”, manifestó el presidente del Concejo, Sergio Basile.
“Queremos escuchar las experiencias y necesidades de quienes producen, gestionan y participan de la vida cultural de la ciudad, porque pensar la autonomía también implica definir qué lugar ocupa la cultura en la construcción de una Santa Fe más participativa, diversa y accesible para todos”, enfatizó.

A su turno el concejal Julián Martínez, moderador del evento, dijo: “Entendemos que en ninguna discusión partimos de cero, sino que hay antecedentes, trayectorias, instituciones y referentes que vienen haciendo un trabajo desde diferentes espacios, que tienen argumentos y ganas de aportar a estos debates”.
La investigadora de Conicet, Norma Levran, subrayó la importancia de poner en discusión el concepto de ciudadanía cultural. “Es la posibilidad de participar no sólo en las manifestaciones culturales, sino también en las políticas que la Municipalidad lleva adelante con relación a la cultura”.
En este sentido, manifestó que sería apropiado entender a la cultura “no como un concepto estático o anclado, sino como una entidad viva, que se transforma y muta con el tiempo y que, a su vez, puede ser interpelada, cuestionada, debatida y resignificada en el ámbito público”, cerró la investigadora.











