A través del Decreto Nº 00058/2026, la Municipalidad de Santa Fe, a cargo del intendente Juan Pablo Poletti, llamó a la licitación pública Nº 09 para la obra de control de erosión en desagüe pluvial y estabilización del talud lateral del Dique II del Puerto de Santa Fe.
Con una malla geotextil, proyectan reparar el talud del Dique II del Puerto de Santa Fe
La obra tiene un presupuesto de casi 431 millones de pesos. Se proyecta consolidar la estructura con un mallado bajo agua y bloques de hormigón. La protección hídrica del área ante una eventual crecida es clave.

El presupuesto oficial es de $430.965.097,90, y la apertura de las propuestas económicas será el 24 de julio de 2026 en la secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, 3er. piso del Palacio Municipal.

En concreto, la intervención proyecta consolidar la estructura mediante mallas geotextiles y bloques de hormigón, con la intención de proteger esa área ante una eventual crecida -las autoridades miran de cerca la llegada de un posible "Niño" a finales de año-, y asegurar un correcto drenaje urbano.
El problema detectado
De acuerdo al pliego de bases y condiciones, se advierte que se ha detectado "una socavación en el Dique II del Puerto, que coincide con la descarga de un conducto de desagüe pluvial y el deslizamiento del talud lateral, donde se observan los restos de una pantalla de hormigón que -se estima- contenía al talud".

En el planteo de las obras estipuladas "se considera una solución que permita recomponer las erosiones y taludes bajo agua y, en lo posible, sin que se requiera el trabajo con buzos", agrega luego.
Bajo agua
Las obras de ingeniería hídrica proyectadas se agrupan en dos tipos: bajo agua y en seco. En la primera intervención, se colocaría un tejido geotextil, sobre una base o recinto con relleno de densidad controlada (RDC) y una cubierta flexible con dados de hormigón.

Para el recinto con RDC, se colocarán geobags -bolsas de gran resistencia fabricadas rellenas principalmente con arena, tierra o piedras, y que funcionan como bloques modulares de contención- desde el pie del talud, en capas conformadas por varias unidades.
"A medida que se van disponiendo los geobags de la primera hilera y realizando el relleno con RDC, se fijará un geotextil tejido que actuará como filtro del terreno natural y separador. Este se extenderá también en la superficie del relleno de RDC y se prolongará un metro debajo de la cubierta flexible a colocar", precisa.

Una vez concluido el relleno con RDC, "se dispondrá una cubierta flexible con dados de hormigón adheridos a un geotextil tejido mediante bucles o pines incluidos en la tela. Debajo del geotextil tejido se colocará un filtro de geotextil no tejido como filtro para evitar fugas del RDC", se explica en los aspectos técnicos.

La cubierta flexible se anclará mediante una extensión de tres metros en el coronamiento sobre el cual luego se dispondrá el suelo compactado.
Obras en seco
Con relación a las obras en seco, se proyecta ejecutar el relleno "con suelo cohesivo distribuyendo el material en capas horizontales de un espesor de 25 centímetros a 30 centímetros, que serán compactadas hasta obtener una densidad mínima del 95%", se precisa en las especificaciones técnicas.
El relleno compactado se protegerá con una cubierta que favorezca el crecimiento de la vegetación. Y sobre la superficie del relleno compactado "se extenderá un geotextil no tejido y sobre el mismo una capa de tierra fértil que se cubrirá con una geomanta para el suelo vegetal”.

La geomanta debe estar fabricada con material sintético y ofrece un anclaje adecuado para las raíces, después del crecimiento de la vegetación, concluyen las especificaciones técnicas.










