La problemática de las “caries urbanas” -por definición, inmuebles privados o públicos abandonados “a la buena de Dios”, sin mantenimiento, con yuyales y alimañas -ratas y alacranes- crece en la ciudad capital. Se agrava porque cada vez se van detectando más, según un mapa colaborativo elaborado por el equipo técnico del Espacio Encuentro.
Detectan más "nidos de ratas" en Santa Fe y crece la preocupación: hay 320 caries urbanas
El incremento de estos inmuebles abandonados ha sido de casi 10% en pocos meses. La falta de mantenimiento de estos “aguantaderos” provoca problemas a quienes viven en las inmediaciones. Solicitaron otra intimación.

Hace unos tres meses, ese mapa contabilizaba poco más de 290 caries urbanas: hoy ese número subió a casi 320, con lo cual el incremento de estos inmuebles -que son notificados por los propios vecinos colindantes que se ven afectados- ha sido de un 10%.
El incremento de las caries urbanas reportadas e identificadas lo confirmó el concejal radical Lucas Simoniello, referente del Espacio Encuentro y quien viene trabajando fuertemente sobre este tema.

“Sí, lamentablemente están creciendo. Los vecinos nos van denunciando los inmuebles que están en estado de abandono, sean baldíos o no, y que les genera muchos problemas y dolores de cabeza en relación a la mugre, las ratas, los alacranes y también el ‘aguantadero de delincuentes’ que son en muchos casos”, declaró el edil a este diario.
“Tenemos casos donde en función de la denuncia pública -llamar al dueño y notificarlo de que debe ocuparse del mantenimiento- algunos se hacen cargo de limpiar; pero otros no y, ante eso, queremos pasar a otra instancia. Días atrás se aprobó el Informe Municipal de Inmuebles (IMI), un paso importante para avanzar en tener ordenada la información urbanística”, agregó.
Dos normas claves
A la par de esta problemática, el concejal y su equipo quieren avanzar en la ordenanza de baldíos e inmuebles deteriorados, que apunta a que el Estado tenga la potestad de ingresar en un inmueble abandonado en casos excepcionales cuando allí hay un daño ambiental muy grande, limpiarlo y cargarle el costo a los dueños de la propiedad.
Pero la ordenanza que Simoniello y su equipo están “militando” es, justamente, la de caries urbanas (Nota del R: aún está en comisión de Servicios Públicos del Concejo).

“Con relación a esta normativa, creemos que tiene que haber no sólo sanciones, sino estrategias de fomento para sacar los inmuebles del estado de abandono en el que están y que se vuelvan una oportunidad para la inversión inmobiliaria en Santa Fe ciudad”, dijo.
La creación del Sistema de Gestión Integral de Caries Urbanas (Expte. CO-0062-02023525-5) implicaría “fortalecer las estrategias y herramientas de planificación, gestión y desarrollo urbano previstas en la normativa vigente, así como de promover acciones orientadas al desarrollo sostenible, el derecho a la ciudad y el acceso a la vivienda adecuada”.

El sistema tendría como finalidad “la recuperación y revitalización de espacios, zonas o inmuebles que, debido a su estado de abandono, desuso o deterioro, generen un impacto negativo en el entorno urbano”, dice el proyecto, que aguarda el paso por las comisiones correspondientes y las firmas necesarias para llegar a su tratamiento en recinto.
Asimismo, se orientará a mejorar las condiciones de habitabilidad, salubridad y funcionalidad de dichos espacios, “garantizando su reinserción en el tejido urbano en beneficio del interés público”, justamente, como potenciales oportunidades urbanísticas.
Algunas estadísticas
Casi el 54% de las caries urbanas relevadas por Encuentro se concentran en el sector Centro de la ciudad; y el 32% del total están en el distrito Este. El resto de los inmuebles en estado de abandono se ubican dispersos en el resto de las áreas del ejido urbano.
Un dato llamativo es que unas 160 caries urbanas del total (es decir, más de la mitad) se concentran en sólo tres Zonas Inmobiliarias (ZI), de las 41 que tiene esta capital: la primera va desde Bv. Pellegrini al Sur, hasta Juan de Garay, y hasta Av. Gob. Freyre al Oeste.

Después, la otra “área roja” de caries urbanas abarca barrios como Sargento Cabral (inmediaciones del Parque Federal) y Gral. Alvear, además de parte de Fomento 9 de Julio. Y la tercera es el barrio Sur. Casi el 92% de las caries son inmuebles privados; y el 8,8% son locaciones patrimoniales.
Otra intimación
En línea con esta problemática, se presentó días atrás un proyecto legislativo donde se solicita al municipio que proceda a intimar al propietario o poseedor del inmueble ubicado en J. P. López Nº 1640 (Villa María Selva) para que éste “proceda a desmalezar y limpiar el frente, vereda y el interior de la propiedad”.
Como ha informado El Litoral en más de una ocasión, este tipo de intimaciones solicitadas al Ejecutivo no son muy comunes en el trabajo legislativo. La iniciativa es impulsada por el concejal Ignacio Laurenti, del monobloque “Vida y Familia”.

“La maleza de la vereda afecta la vida diaria de los vecinos, generando sensación de descuido e inseguridad, afectando la imagen del entorno y la calidad de vida de quienes viven y circulan por la zona. Los vecinos son quienes conviven a diario con esta problemática, ven obstaculizadas la vereda lo que genera un riesgo para su tránsito peatonal”, dice el edil.
Y el yuyal que se encuentra en el interior de dicho inmueble y su dimensión “hace que en el lugar abunden insectos y roedores, perjudicando las propiedades linderas como también generando una gran inseguridad”, concluye.










