Hace una semana fue la brutal agresión a un chofer de la Línea 2; el lunes por la noche, el robo a tres trabajadores de la Línea 13. El martes por la tarde, una lluvia de piedras sobre una unidad de la Línea 15 a la altura el Mercado de Abasto. Los hechos de inseguridad con uso de violencia se vienen repitiendo de manera alarmante en el servicio de transporte urbano de pasajeros, una actividad que tiene a la calle como principal lugar de trabajo.


































