Imagina. Eso dice una pared de La Esquina Encendida. El mensaje imperativo estaba oculto detrás de las carpas montadas en el predio para vacunar a la población contra el coronavirus. En estos días comenzaron a desmontar el vacunatorio más grande que tuvo la ciudad, el que funcionó durante el peor momento de la pandemia, hasta el pasado 29 de septiembre. Y cuando desmontaban una carpa apareció ese "grito" en la pared: imagina.




































