¿Cuándo la inseguridad como problema social real, palpable y padecible a diario -ya no "sensación"- ingresa en las agendas públicas? ¿Por qué, al ser un tópico tan grave al nivel de la sociedad en todas sus capas, pareciera depender de ciertas ambivalencias políticas, de si es mirado por la "izquierda" o por la "derecha"? Y, a la sazón, ¿qué hacer para enfrentar el delito de forma integrada, y cuyos resultados puedan ser positivos de aquí -al menos- a un mediano plazo histórico?




































