Aguas Santafesinas S.A (ASSA) ha comenzado con el plan de mantenimiento preventivo de toda la red de agua potable de la ciudad capital. El objetivo es garantizar la calidad del servicio con trabajos planificados para optimizar el funcionamiento de la red de distribución domiciliaria del líquido vital.
Punto por punto, cómo es el meticuloso "purgado" de la red de agua potable en la ciudad de Santa Fe
Los trabajos durarán aproximadamente de un mes. En 170 puntos específicos se libera agua en cantidades significativas para limpiar el sistema y eliminar obstrucciones. Desde ASSA explicaron el procedimiento técnico.

Pero ni a tontas ni a locas: los operarios de la empresa prestataria deben realizar un meticuloso trabajo programado sobre toda la red de agua potable en Santa Fe capital, que tiene nada más y nada menos que más de 1.000 kilómetros de extensión, tomando los distintos diámetros que tienen las cañerías del servicio.

En primer lugar, la red de la ciudad fue dividida por sectores sobre los que se trabajará de forma consecutiva: son 170 puntos de purgado de la red, que previamente fueron relevados y verificados en su operatividad. Las tareas comenzaron el lunes 6 de abril y se extenderán por un mes aproximadamente, entre la hora 6 y las 14.
Liberación de agua
Lo que debe hacerse es liberar agua de forma deliberada en cantidades importantes a la vía pública, justamente para limpiar y sanear las cañerías. De esta manera, se eliminan eventuales obstrucciones internas, y elementos que pueden generar turbiedad al momento de abrir una canilla, etcétera. Es un proceso necesario para garantizar la buena calidad del agua.

“En cada punto de purgado se colocarán los dispositivos para limpiar la red de distribución por un plazo determinado en las bocas hidrantes seleccionados para liberar agua, y luego éstos serán retirados e instalados en otros hidrantes del mismo sector, en función de los controles que se realizan en cada punto”, informaron.
Las tareas de "purgado" sectorizado de las redes permiten “eliminar obstrucciones del sistema de distribución”, por lo que podrá verse agua saliendo de bocas hidrantes en algunas esquinas de cada sector de trabajo. Se sugiere a los automovilistas circular con precaución mientras se desarrollan estas acciones”, dijeron desde ASSA.
Dos veces al año
“Este plan de mantenimiento preventivo programado se viene haciendo desde hace tiempo, en dos oportunidades cada año: una antes del comienzo del invierno y otra antes del comienzo del verano”, le dijo El Litoral Germán Nessier, vocero de Aguas Santafesinas.
El objetivo es asegurar la calidad del servicio: para esto debe hacerse un purgado desde las tomas hidrantes, que son las piezas especiales que tiene la red de distribución de agua. El propósito es liberar partículas que pudiesen haber ingresado dentro de la red para que no se produzcan episodios de turbiedad”, adujo luego.

También el plan está planificado para sanear lo que se denominan bocas de toma de incendios.
“Todo esto se hace en puntos seleccionados en toda la ciudad, que son 170. El tiempo de permanencia depende de los controles de las cuadrillas que realizan estas tareas y de las verificaciones de análisis in situ”, clarificó Nessier.

Es por esto que se libera una cantidad de agua significativa durante ese lapso a la vía pública, principalmente en esquinas. “Esto no tiene que ver con desperfectos en la red, sino con el propósito de lograr un mantenimiento preventivo de la calidad del agua de la red”, subrayó el vocero.
Más de mil kilómetros
Paulatinamente se buscará completar el circuito de todos los puntos distribuidos en una red que tiene más de 1.000 kilómetros de extensión en los distintos diámetros de cañerías del servicio de agua potable.
“Estimamos que estos trabajos se completarán en aproximadamente algo más de un mes: a principios de mayo se estaría finalizando esta primera campaña. Después, antes del verano, se hará la segunda”, completó.
El vocero volvió a insistir en que esta liberación significativa de agua a la vía pública no tienen que ver con desperfectos de la red: “No son pérdidas ni roturas de caños, sino que se libera deliberadamente agua de la red para, como decía, asegurar la calidad del servicio”, subrayó. Esto dicho para que las personas no se preocupen si ven mucha agua en una esquina.

Además, si hay precipitaciones intensas, se suspenden y reprograman los trabajos. El procedimiento es similar a lo que se hace cuando se realizan tareas programadas por trabajos en la planta potabilizadora, que a veces da lugar a la interrupción de la prestación del servicio.
Qué pasa si llueve
Nessier aclaró que no se trabaja por sectores, sino que se van 'barriendo' todos estos puntos de purgado en sus distintas ubicaciones dentro del ejido urbano. “Por otro lado, esta tarea está programada con las cuadrillas que realizan servicios durante la mañana. Todo está supeditado a las condiciones climáticas”.

“Cuando llueve se posponen y se reprograman las labores en los puntos que había cada jornada. No hay un tiempo preestablecido de trabajo en cada punto, pero pueden ser 30 ó 40 minutos… De todos modos, es relativo, un tiempo variable de acuerdo a cada lugar de purga”, aclaró.
Sobre este último elemento, explicó que al ser grandes cantidades de agua liberadas de forma forzada, “al comienzo se liberan más partículas que hay dentro en la red; y después, cuando se observa que ya (el agua) recuperó su apariencia habitual y se hicieron los análisis in situ, se interrumpe el purgado. Ahí se vuelve a la normalidad en ese punto", cerró.














