"Todos los días se caen pedazos de revoque de las torres. Se están haciendo socavones en los departamentos, algunos tienen las paredes a punto de derrumbarse, sostenidas con una cuña de madera, es decir que si la sacan se les viene el techo abajo", comentó Néstor, vecino de uno de los departamentos, y agregó que "las grietas que hay en las losas y el olor a humedad es impresionante".

































