Hace diez días atrás El Litoral contó que sobre la playa del Espigón II, en la Costanera Oeste, hay una heladera de grandes dimensiones, imposible no verla, sobre la arena y los juncos. El artefacto quedó expuesto con la bajante del río. Los municipales que limpian y acondicionan las playas hace días que trabajan en el lugar. Sin embargo todavía nadie la retiró. Y pronto crecerá aún más el río Paraná, por lo que la zona a donde está la heladera es muy posible que quede cubierta de agua y el objeto contaminante se transformará entonces además en un peligro para los bañistas y navegantes.



































