Por estos días, un equipo multidisciplinario de investigadores locales perfora el lecho de la laguna Setúbal que quedó a la vista de todos debido a la pronunciada bajante del río Paraná. Van en busca de las distintas capas geológicas y restos paleontológicos, que nos cuenten sobre la historia de nuestros antepasados. Parte de esos fósiles de más de 500 mil años (podrían ser hasta de 100 mil años) fueron hallados en la laguna cuando se construyeron los puentes —el ferroviario y el Colgante—, a principios del siglo pasado, y permanecen a resguardo en el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Florentino Ameghino”.


































