Fue un jueves por la tarde. Ahí estaban los concejales y las concejalas de la ciudad en una reunión de comisión conjunta. Buscaban un acuerdo para darle tratamiento a la ordenanza de nocturnidad. El Litoral cruzaba mensajes con varios legisladores locales y operadores políticos, y las respuestas marcaban el pulso del "rosqueo: "No vamos a acompañar en algunos artículos, de ninguna manera"; "(Emilio) Jatón le sacó el cuerpo a todo esto", se quejaban en la oposición. "Si logramos un acuerdo, se trata", eran más entusiastas desde el oficialismo.


































