Santa Fe, más "verde" en 2026: cómo es el plan de arbolado que proyectó el municipio para la ciudad
La actual gestión buscará plantar 15 mil árboles antes de que termine 2026: la meta es llegar a 25 mil en 2027. Un programa con los vecinos, otro con las escuelas y un tercero para los corredores verdes, las claves.
Lapachos rosados embellecen el Parque del Sur. Crédito: Fernando Nicola
El diseño de un plan de arbolado público para una ciudad como Santa Fe, con más de 400 mil habitantes y cientos de hectáreas de parques y plazas, no es un trabajo fácil. Hay otros elementos a considerar, como por ejemplo qué especies arbóreas plantar en las veredas para que sus raíces no afecten la infraestructura urbana.
También, qué especies evitar de plantar porque con el deshoje del otoño, los residuos vegetales pueden generar problemas en las bocas de tormenta y los desagües pluviales, además de una “contaminación”en la estética urbanística.
Pero además, un plan de arbolado urbano debe apuntar, como objetivo de máxima, a hacer una ciudad con una producción de más oxígeno que purifique (con la absorción de CO2); contribuir a una temperatura más agradable (regulación térmica), combatir el cambio climático; ayudar así al medioambiente y a la estética de la capital provincial.
Un ejemplar de Ibirá Pitá en la Av. Alem. Crédito: Archivo Luis Cetraro
En el discurso
En su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Concejo, el intendente Juan Pablo Poletti habló del arbolado: “En 2024 plantamos 2.500 árboles. En 2025 duplicamos ese esfuerzo y alcanzamos los 5.000 árboles plantados en toda la ciudad. Para 2026 nos proponemos plantar otros 7.500”.
Con todo, si se suman los árboles plantados en 2024 y 2025 (7.500) más los proyectados para 2026 (otros 7.500), serían 15 mil los ejemplares arbóreos plantados antes del cierre de este año.
Cuando asumió el ex director del Hospital Cullen en el Palacio Municipal, se comprometió a plantar 25.000 árboles de forma escalonada y progresiva. Es decir que si en 2027 (lo que sería el último año de su gestión) se alcanzaran a plantar 10 mil árboles, se habrá logrado el cometido de una Santa Fe más arbolada.
“La decisión es plantar más y cuidar mejor. Por eso, iniciamos junto a la UNL el censo de arbolado público, que nos permitirá saber cuántos árboles tenemos, qué especies predominan, cuál es su estado sanitario y qué capacidad de retención hídrica y absorción de carbono posee la ciudad”, agregó luego en su discurso.
Tres pilares
Dentro del plan de arbolado, hay tres “patas” fundamentales: el primero es el pedido que hace el vecino al 0800-777-5000, donde puede solicitar que se le plante una especie arbórea en la vereda de su domicilio.
“El programa ‘Un Árbol para tu Vereda' nació en 2024: tuvimos 1.500 vecinos que llamaron y pidieron a la Municipalidad que le plantaran un árbol en sus veredas”, le explicó a El Litoral Andrés Sarquis, director del Programa de Arbolado Urbano municipal.
Bella postal de un lapacho “reventado” de rosa. Crédito: Archivo Mauricio Garín
“Si un vecino llama pidiendo la plantación de un árbol, y si lo tenemos (al ejemplar) en el vivero, se planta muy rápidamente. Si no se tiene, se espera que crezca; a veces lo tenemos, pero no tiene la altura necesaria. Entonces se le comunica a ese contribuyente que va a tener que esperar unos meses para que el árbol esté en óptimas condiciones”, indicó el especialista.
Si se trata de una especie que el municipio no está produciendo en el Vivero Municipal, se evalúa su compra o se puede gestionar la donación por padrinos o por diferentes instituciones que se acercan al municipio a donar árboles.
El segundo pilar fue el programa “Un Árbol para tu Escuela”. “El año pasado forestamos en 50 instituciones educativas en toda la ciudad, incluidas escuelas de los barrios costeros como La Guardia, Alto Verde, Colastiné, El Pozo”, agregó Sarquis.
El año pasado se plantaron más de 350 árboles sólo en escuelas. Y este 2026, se repetirá el programa: la proyección es plantar al menos unas 500 especies arbóreas. “Invitamos a todas las instituciones educativas que quieran plantar árboles y sumarse a esta a esta ‘ola verde’ para seguir mejorando la infraestructura verde de la ciudad”, dijo luego.
El tercer pilar es un programa de fortalecimiento de corredores y espacios verdes. Aquí se apunta a evaluar el estado de las plazas y los espacios verdes de la ciudad y plantar árboles en avenidas principales, calles secundarias, plazoleta, plazas, grandes parques, Costanera, ciclovías, distintos paseos, Circunvalación, etcétera.
Las aves, “agradecidas” de tanta forestación. Crédito: Archivo Mauricio Garín
Por otro lado, hay muchos vecinos que llaman al 0800 para donar un árbol. “Atendemos esos casos en particular y forestamos junto con el vecino. Entonces, a quienes quieran forestar les decimos que no tengan vergüenza de contactarse con el municipio. Es una forestación en conjunto, una experiencia articulada”, valoró Sarquis.
El Vivero Municipal
El otro punto saliente es la producción del Vivero Municipal. “El 80% de lo plantado y forestado hasta ahora sale del vivero; por lo tanto, no hay un costo extra en la compra de esos árboles. Es todo producción interna y propia: el municipio auto abasteciéndose a sí mismo”, ponderó el director de Arbolado Urbano.
Las personas que trabajan en el vivero -paisajismo urbano y producción vegetal-, se toman el trabajo de conocer cuáles son los árboles de la ciudad que se denominan grandes productores de semilla: “Son aquellos que tienen un gran porte y se encuentran en buen estado fitosanitario: tienen buena salud”, añadió.
Tras identificar esos árboles, los trabajadores juntan sus semillas y las van haciendo germinar de a poco y crecer en el vivero. De esta forma, se puede seleccionar la mejor genética posible dentro de las especies arbóreas, todo de forma manual.
Un añoso palo borracho en el ex Predio Ferial. Crédito: Manuel Fabatía
“Cuando asumió la actual gestión, el vivero producía entre 2.000 y 2.500 plantines forestales. Hoy estamos en una producción de casi 15.000 arbolitos. El intendente Poletti nos solicitó que aumentemos la masa forestal y la producción de árboles. Más árboles es más ambiente, más salud y una ciudad mucho mejor”, enfatizó Sarquis.
Estos arbolitos demoran cuatro años en crecer y llegar a un tamaño adecuado para ser plantados luego en la calle. “La ciudadanía tendrá que esperar para verlos, pero lo importante es que todos esos árboles que están creciendo tienen un costo cero para el municipio. Es todo generado por el municipio”.
“En lo que va de la gestión se plantaron unos 8 mil árboles; de éstos, 7.200 fueron de producción propia, gracias al trabajo del vivero”, resaltó Sarquis.
Las especies y las hojas caídas
Ibirá Pita, lapachos rosados y amarillos, guayabas, jacarandáes, ceibos, timbós, tipas, aguaribay, cina-cinas, catalpas; crespones blanco y rosado; falsa caoba; chivatos y aromitos son algunas de la muchas las especies arbóreas plantadas. El 90% de estas especies plantadas son nativas, y solo el 10% son exóticas.
“Al fresno no plantamos más”, puntualizó Sarquis. ¿Por qué? “Porque detectamos que se le caen las hojas en otoño; esto genera a veces un problema visual, durante el otoño e invierno en la ciudad, pues parece que casi todos los árboles están muertos”contó. Fue reemplazada esa especie por falsa caoba, liquidambar o roble”.
Las hojas caídas en otoño pueden volverse un problema. Crédito: Flavio Raina
Pero además, las hojas caídas pueden llevar a otra dificultad durante épocas de lluvias y vientos intensos, ya que tapan las bocas de tormenta y obstruyen las alcantarillas y los desagües pluviales.
Qué debe saber el vecino
Por ordenanza, un vecino no puede plantar palmeras en su vereda; tampoco moras, ligustros, ficus, palo borracho, tipas, por sólo dar algunos ejemplos. “Todas esas especies están prohibidas de plantar en aceras. Podemos plantarlas desde el plan de arbolado urbano en espacios verdes, que de hecho están en, por ejemplo, el ex Predio Ferial”, explicó Sarquis.
Además, el mantenimiento de la vereda y la higiene de ésta corresponde a cada vecino. “Es obligación de los frentistas. Y lo mismo con la cinta verde: el césped debe estar cortado, pero a esto lo debe hacer el vecino. A esto lo digo porque si tomamos conciencia de una ciudad con más árboles y más limpia, viviremos en una Santa Fe mejor”, cerró.