La dinámica de AgroMakers tiene sus raíces en el espíritu emprendedor y la educación por proyectos. Los desafíos fueron presentados a los participantes a principios de año, y el camino hacia la final incluyó talleres y “hackatones” en los que los equipos fueron desarrollando ideas innovadoras para abordar problemas locales y globales. “AgroMakers no es solo esta instancia final,” explicó Ana Galiano, decana de la Universidad Austral, “es el trabajo de un año completo, un proceso que no se trata solo de buenas ideas, sino de transformarlas en historias de éxito. Para eso, es clave apoyarse en las redes, aprender de los errores, y persistir en el esfuerzo.”