China profundiza su dependencia de la soja sudamericana en medio de la guerra comercial
La guerra comercial entre Beijing y Washington alteró los flujos tradicionales del mercado global de soja. Brasil, Argentina y Uruguay ampliaron su participación en el abastecimiento del gigante asiático, que necesita más de 100 millones de toneladas anuales para sostener su industria cárnica.
Récord de importaciones: cómo China reconfiguró el mapa global de la soja en 2025. Credito: REUTERS/Martin Cossarini
Con más de 1.400 millones de habitantes, China es el segundo país más poblado del mundo, detrás de India. Su Producto Interno Bruto per cápita quintuplica al del país asiático vecino y, con 9,6 millones de km², es la tercera nación más extensa del planeta, solo superada por Rusia y Canadá.
Esa combinación de población, poder adquisitivo y dimensión territorial convierte al gigante asiático en una potencia económica central, pero también en un demandante estructural de alimentos y materias primas.
China posee la mayor industria porcina del mundo y en la última década concentró el 55% del stock global de cerdos. Además, produce más carne aviar que la Unión Europea y Brasil, aunque todavía se ubica por debajo de Estados Unidos.
Esta estructura productiva explica su fuerte demanda de insumos forrajeros, particularmente harina de soja, principal fuente proteica en los sistemas de alimentación animal intensiva.
Un consumo que supera ampliamente la producción
Según el último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en la campaña 2024/25 China utilizó 76 millones de toneladas de harina de soja, equivalentes al 74% del total de harinas proteicas destinadas a alimentación animal.
Récord de importaciones: cómo China reconfiguró el mapa global de la soja en 2025. Credito: REUTERS/Cesar Olmedo
Para abastecer esa demanda, el país procesó 103 millones de toneladas de poroto de soja. Sin embargo, su producción interna fue de apenas 20 millones, reflejo de una especialización agrícola enfocada en otros cultivos estratégicos. La brecha se cubre necesariamente con importaciones, lo que consolida a China como el mayor comprador mundial de soja.
En 2025, las compras externas alcanzaron un récord histórico de 112 millones de toneladas.
Sudamérica gana protagonismo
Desde 2013, Brasil es el principal proveedor de soja para China. En 2025 exportó 82 millones de toneladas al mercado asiático, quintuplicando los envíos de Estados Unidos.
Por su parte, Argentina embarcó casi 8 millones de toneladas, mientras que Uruguay aportó 3,1 millones. En conjunto, el 83% de las importaciones chinas de soja en 2025 tuvo origen sudamericano, la mayor concentración regional registrada hasta el momento.
Récord de importaciones: cómo China reconfiguró el mapa global de la soja en 2025. Credito: REUTERS/Cesar Olmedo
El fuerte sesgo hacia Sudamérica estuvo directamente condicionado por las tensiones arancelarias entre China y Estados Unidos.
A comienzos de 2025, Washington elevó aranceles de hasta 145% sobre bienes chinos, mientras que Beijing respondió con alícuotas del 125% a productos estadounidenses. El comercio bilateral quedó virtualmente paralizado y la soja —por su peso estratégico— fue uno de los productos más afectados.
Como consecuencia, se alteró la tradicional estacionalidad de compras. China adelantó importaciones y concentró adquisiciones entre abril y septiembre, período en que la soja sudamericana resulta más competitiva por cercanía de cosecha. Durante esos meses, las compras fueron 26% superiores a lo habitual.
En contrapartida, redujo significativamente las adquisiciones hacia fin de año, cuando Estados Unidos suele dominar el mercado.
Estados Unidos pierde participación
En once de las últimas doce campañas, la producción estadounidense superó las 100 millones de toneladas, exportando en promedio el 46% de su cosecha. China suele absorber el 56% de esos envíos.
Sin embargo, en 2025 los embarques estadounidenses hacia China cayeron a 17 millones de toneladas, 38% por debajo del promedio quinquenal, y se interrumpieron completamente desde septiembre.
Brasil, Argentina y Uruguay compensaron esa merma con volúmenes récord. Incluso se modificó la estacionalidad de ventas sudamericanas, con envíos sostenidos durante el segundo semestre, algo inusual especialmente en el caso argentino.
Récord de importaciones: cómo China reconfiguró el mapa global de la soja en 2025. Credito: REUTERS/Cesar Olmedo
A fines de octubre, China y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo por el cual el país asiático se comprometió a comprar 12 millones de toneladas de soja estadounidense hasta febrero de 2026. Ese volumen ya comenzó a embarcarse.
El escenario futuro estará condicionado por la evolución del conflicto comercial y por la oferta sudamericana. Brasil proyecta una cosecha récord de 178 millones de toneladas, mientras que Argentina se encamina a una producción cercana a 47 millones.
La combinación de tensiones geopolíticas, récords productivos y cambios en los flujos comerciales será determinante para la formación de precios internacionales en los próximos meses, en un mercado donde China continúa siendo el actor decisivo.