Un informe del mercado ganadero Rosgan revela que, al 31 de diciembre de 2025, los préstamos bancarios otorgados a empresas dedicadas a la cría de ganado bovino —excluidas las cabañas— totalizaban aproximadamente USD 1.133 millones.

La evolución refleja un acceso creciente a líneas de financiamiento en moneda extranjera, una herramienta históricamente poco utilizada por la ganadería —más asociada a capital de trabajo— pero habitual en esquemas de inversión de largo plazo.

Un informe del mercado ganadero Rosgan revela que, al 31 de diciembre de 2025, los préstamos bancarios otorgados a empresas dedicadas a la cría de ganado bovino —excluidas las cabañas— totalizaban aproximadamente USD 1.133 millones.
Se trata del segundo mayor nivel de endeudamiento del sector en las últimas dos décadas, solo superado por el pico de 2017, cuando los saldos alcanzaron los USD 1.406 millones.
El dato más significativo es el cambio en la composición de esa deuda. Al cierre de 2025, el 42% de los pasivos (USD 474 millones) correspondía a obligaciones en moneda extranjera, mientras que USD 659 millones estaban denominados en pesos. Un año antes, la deuda en dólares representaba apenas el 22% del total, y en diciembre de 2023 solo el 9%.

La evolución refleja un acceso creciente a líneas de financiamiento en moneda extranjera, una herramienta históricamente poco utilizada por la ganadería —más asociada a capital de trabajo— pero habitual en esquemas de inversión de largo plazo.
En este sentido, el informe destaca que este tipo de crédito resulta clave para consolidar procesos estratégicos como la retención de hacienda, etapa considerada fundamental para recomponer el stock y potenciar la producción futura.
Uno de los indicadores utilizados para dimensionar el financiamiento del sector es la relación entre el nivel de deuda y la cantidad de animales en stock.

Este ratio mostró un crecimiento sostenido en los últimos tres años y alcanzó en diciembre de 2025 un valor cercano a USD 22 por animal, en un contexto de leve retracción del rodeo (51,4 millones de cabezas frente a 51,6 millones en 2024).
Sin embargo, al contrastar el volumen de crédito con el valor total del capital ganadero, el nivel de apalancamiento continúa siendo reducido.
De acuerdo con estimaciones privadas y datos del Banco Central de la República Argentina, el valor total de la hacienda en stock rondaba los USD 53.500 millones al cierre de 2025. Frente a préstamos por USD 1.133 millones, esto implica un apalancamiento del 2,1%.

La comparación con la agricultura es contundente: en el mismo período, el financiamiento sobre el valor de la producción agrícola (soja, trigo, maíz, cebada, sorgo y girasol) superaba el 10%, evidenciando una brecha significativa en el acceso al crédito entre ambas actividades.
Aun considerando que el capital ganadero medido en dólares creció un 38% interanual —producto de la valorización de la hacienda— mientras que los saldos adeudados lo hicieron en torno al 33%, el sector continúa mostrando una capacidad de expansión financiera limitada en términos relativos.

El informe concluye que esta diferencia, más allá del contexto de precios favorables, expone una oportunidad concreta: la ganadería argentina podría ampliar su escala productiva si contara con instrumentos financieros adecuados, especialmente orientados a inversiones de largo plazo que permitan sostener la retención y mejorar la productividad.