El maíz temprano finalizó su ciclo en la campaña 2025/2026 con indicadores positivos en el centro-norte de la provincia de Santa Fe. Según el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), se sembraron 95.000 hectáreas, de las cuales 66.500 fueron destinadas a la producción de grano comercial.
El maíz temprano cerró con rindes récord y empuja la campaña en el centro-norte santafesino
El informe semanal de la Bolsa de Comercio de Santa Fe confirmó el cierre del ciclo de maíz temprano 2025/2026 con resultados superiores a los del año anterior. Mientras tanto, la cosecha de soja avanza con buen ritmo, en un contexto climático que sigue condicionando la dinámica productiva en el centro-norte provincial.


El rendimiento promedio alcanzó los 98 quintales por hectárea, lo que permitió obtener una producción total de 651.690 toneladas. Estos números reflejan una mejora significativa respecto de la campaña anterior: el rinde promedio creció en 14 qq/ha y la producción total se incrementó en más de 300.000 toneladas.
En paralelo, 28.500 hectáreas fueron destinadas al autoconsumo, con un rendimiento promedio de 14,5 metros bolsa por hectárea, consolidando el rol del cereal tanto en la cadena comercial como en los sistemas productivos mixtos.
Soja en avance y condicionantes climáticos
La cosecha de soja temprana avanzó con intensidad durante la última semana, impulsada por una mejora progresiva en las condiciones de piso que permitió el ingreso de maquinaria a los lotes. El progreso alcanzó el 65 % del área, con un avance intersemanal de 25 puntos porcentuales.
Los rendimientos muestran una amplia variabilidad: mientras los mínimos se ubican entre 24 y 26 qq/ha, los máximos se posicionan entre 42 y 45 qq/ha, con casos puntuales que superan los 50 qq/ha e incluso alcanzan los 60 qq/ha en sectores destacados.

En términos generales, el estado de los cultivos es favorable: el 95 % se encuentra en condiciones buenas a muy buenas, con presencia de lotes excelentes.
En cuanto a la soja tardía, la superficie implantada llegó a 595.000 hectáreas, levemente por encima del ciclo anterior. El desarrollo del cultivo fue adecuado en la mayor parte del área, aunque se mantienen focos de riesgo en sectores bajos con anegamientos, donde se requieren monitoreos específicos.
Panorama dispar en otros cultivos de la campaña gruesa
El resto de los cultivos presenta un escenario heterogéneo, fuertemente influenciado por las condiciones climáticas recientes.

En algodón, la cosecha avanza con lentitud en el norte provincial, especialmente en el departamento General Obligado, donde las lluvias retrasaron las tareas y afectaron la calidad de la fibra. En los departamentos Vera y Nueve de Julio, los rendimientos promedian entre 1.800 y 2.000 kg/ha, aunque persisten problemas en lotes anegados que podrían quedar sin recolectar.
El sorgo granífero, con una superficie de 120.000 hectáreas (10 % menos que el ciclo anterior), retomó la cosecha en el sur y centro del área, con rindes que oscilan entre 40 y 55 qq/ha. La evolución del cultivo muestra disparidad según fechas de siembra y condiciones ambientales.

En cuanto al maíz tardío, se implantaron 89.000 hectáreas, lo que representa un crecimiento del 25,8 % respecto a la campaña anterior. El estado general es positivo, con un 95 % de los lotes en condiciones buenas a muy buenas.
Por su parte, el arroz continúa su cosecha con demoras en los departamentos San Javier y Garay, donde las lluvias interrumpieron las labores. Los rendimientos promedian los 6.000 kg/ha y 6.900 kg/ha, respectivamente.
Condiciones hídricas y perspectivas
El comportamiento de los suelos sigue siendo un factor determinante en la evolución de la campaña. En las zonas altas y medias se observa una mejora gradual en la infiltración, mientras que en sectores bajos persisten problemas de encharcamiento y drenaje insuficiente.

Estas condiciones no solo inciden en el tramo final de la cosecha gruesa, sino que también comienzan a perfilar el escenario para la próxima campaña fina. La disponibilidad de agua útil y la recuperación de los lotes serán claves para definir estrategias productivas en los próximos meses.

En este contexto, el cierre del maíz temprano aparece como uno de los datos más destacados de la campaña, aportando volumen y eficiencia en un año atravesado por contrastes climáticos y productivos.








