La ganadería argentina atraviesa un momento que muchos productores consideran favorable para invertir en la actividad de cría.
La reposición de vientres atraviesa uno de los mejores momentos de los últimos años
Un informe de Rosgan señala que la creciente valorización de los vientres refleja las buenas expectativas que hoy ofrece la actividad ganadera. La retención de terneras alcanzó niveles inusualmente altos, mientras que nuevos incentivos fiscales para la compra de genética podrían consolidar un ciclo de expansión del stock bovino.

Así lo refleja un informe elaborado por Rosgan, que advierte sobre una marcada valorización de las hembras de reposición, un fenómeno que está modificando las decisiones productivas y alentando una mayor retención de vientres con vistas a incrementar el stock bovino.
El trabajo destaca que la reposición de hembras forma parte del funcionamiento habitual de cualquier establecimiento de cría. Cada año, los productores incorporan vaquillonas jóvenes para reemplazar las vacas que salen del sistema por edad o productividad, manteniendo relativamente estable el rodeo.

Sin embargo, cuando determinados factores económicos, climáticos o comerciales mejoran las perspectivas del negocio, esa reposición deja de ser solamente un reemplazo y comienza a transformarse en una estrategia de expansión.
Según Rosgan, ese escenario es precisamente el que hoy comienza a observarse.
La reposición alcanzó uno de los niveles más altos de los últimos años
Uno de los principales indicadores utilizados para medir el atractivo de la inversión ganadera es la relación entre el valor de una vaquillona preñada y el precio obtenido por una vaca de descarte.
Actualmente, una vaquillona preñada cotiza en torno a 2,4 millones de pesos, mientras que una vaca conserva destinada a faena tiene un valor cercano a 800.000 pesos, considerando un precio promedio de 2.000 pesos por kilo.

Esto significa que hoy se necesitan aproximadamente tres vacas de descarte para comprar una sola vaquillona de reposición, una relación que supera en alrededor del 20% el promedio registrado durante los últimos quince años.
No obstante, el informe aclara que este encarecimiento no responde a una caída del valor de la hacienda de descarte, sino principalmente a la fuerte revalorización que experimentaron los vientres jóvenes.
En términos reales, una vaquillona de reposición vale actualmente cerca de un 70% más que el promedio histórico, mientras que las vacas de descarte muestran una mejora del 40% respecto de ese mismo período.

Para Rosgan, esta diferencia refleja la confianza que existe sobre las perspectivas futuras del negocio de la cría.
Los productores retienen más terneras para ampliar sus rodeos
El informe también identifica cambios concretos en las decisiones que están tomando los criadores.
Durante los primeros cinco meses del año, apenas el 16% de las terneras existentes al inicio del período salió de los establecimientos, un porcentaje significativamente inferior al registrado en campañas anteriores, cuando normalmente abandonaba los campos entre el 29% y el 30% del stock.
El dato revela una mayor decisión de conservar hembras para transformarlas en futuras madres.

La misma tendencia se observa en los corrales de engorde. La participación de hembras dentro de los ingresos a feedlots se ubicó por debajo del 40%, cuando en años anteriores representaba entre el 44% y el 45%.
Según Rosgan, ambos indicadores muestran que los productores están priorizando la reconstrucción y el crecimiento de sus rodeos por encima de la venta inmediata.
Incentivos fiscales podrían fortalecer la demanda de genética
A las buenas expectativas del mercado se suma un nuevo elemento que podría impulsar aún más la inversión.
El informe destaca la implementación del Régimen de Incentivo para la Mediana Inversión (RIMI), que contempla beneficios para pequeños y medianos productores que incorporen animales con genética registrada.
Entre las ventajas previstas se encuentra la posibilidad de amortizar aceleradamente la inversión para el cálculo del Impuesto a las Ganancias, lo que permitiría recuperar durante el primer año entre el 25% y el 35% del valor del animal adquirido.

Además, el régimen prevé la devolución del crédito fiscal correspondiente al IVA una vez cumplidos los requisitos establecidos.
Para Rosgan, estas herramientas pueden transformarse en un fuerte estímulo para la compra de vientres registrados, tanto de pedigree como de otras categorías reconocidas por las asociaciones de criadores.
En consecuencia, el mercado podría sostener e incluso profundizar la valorización que hoy exhibe la hacienda destinada a la cría.
El informe concluye que la combinación de buenos precios, expectativas positivas e incentivos para invertir configura un escenario favorable para el crecimiento del rodeo nacional, en un momento en el que numerosos productores comienzan a mirar más allá de la coyuntura y apuestan nuevamente por expandir la base productiva de sus establecimientos.








