Aquella venta de César Carignano al Basel de Suiza se había convertido, por ese entonces, en la más importante de Colón. Incluso, parte de ese dinero fue el que se utilizó para iniciar la construcción del actual predio deportivo. Y en aquel paso de Carignano por el fútbol suizo, tuvo la posibilidad de conocer y compartir plantel con Murat Yakin, el actual entrenador de la selección de Suiza, rival de Argentina en el partido de cuartos de final del Mundial, este sábado en Kansas City. “Jugaba de marcador central, era una persona muy amable, fina, de gran trato con sus compañeros, nunca levantaba la voz. Y como jugador, yo compartí el plantel con él en la parte final de su carrera. Era muy inteligente y tenía una gran pegada. Pasaba la mitad de la cancha y era capaz de rematar al arco si veía al arquero adelantado o meter un pelotazo a la cabeza o al pie para algún delantero. En lo humano, un tipo cálido, agradable, un fenómeno. Es descendiente de turcos como gran parte del plantel de Suiza de los últimos años. Y siempre tuvo un gusto particular por lo estético y lleva ese concepto a sus equipos. Es muy tranquilo y cuando yo llegué, ya era un emblema”, dijo Cari-gol, en la charla con La Primera de Sol.
El ex Colón que jugó con el DT de Suiza: “Murat acomoda piezas, no impone”
Colón lo transfirió al Basel de Suiza, con parte de ese dinero compró el predio y allí compartió plantel con el entrenador del rival de Argentina, este sábado en Kansas City. “Era un central fino, elegante e inteligente. Una persona muy respetuosa”, señaló el Cari-gol.

-¿Lo seguiste como entrenador?
-Si no me equivoco, arranca dirigiendo el equipo de la B de Basilea y de ahí surgió al Grasshopper. Ganó muchos títulos. Basel fue una explosión en la década del 90 y se convirtió en un equipo muy ganador, pero hay otros equipos que han sido más importantes y el Grasshopper es uno de ellos.
-¿Por qué se está dando un proceso de relación tan cercana y tan querida entre la selección argentina y la gente?
-Percibo, con mis hijos, esto de juntarse entre amigos a ver el partido y festejar cada triunfo. Y en cuanto al partido con Egipto, la tensión vivida la comparo con la final con Francia en Qatar. Fue más propio de instancias decisivas y no tan prematuras como la que se jugó, que apenas era octavos. Nos activó demasiado pronto. A mí me daba la impresión de que el camino era llano y las dificultades llegaban después. Pero ante esta fuerte señal de alerta, tanto en este partido como el anterior con Cabo verde, se activó la emoción muy temprano.

-¿Tenés palabras para describir o expresar algo que pueda definir a Messi y que no se haya dicho?
-Mbappé podrá ser el goleador de la historia de los mundiales en el día de mañana, pero el verdadero jugador de los mundiales será Messi y a eso, nadie se lo va a quitar. El está por encima de todo y de todos. Sabe ganar, sabe perder, sabe canalizar sus odios y también demuestra su sentimiento cuando llora después de una victoria de octavos de final ante Egipto. A él se lo fustigó por no ganar un Mundial y capaz que no podía andar por la calle, cuando en realidad tuvimos cada presidente que nos hizo mal y caminan sin problemas. Nunca perdió el eje, es un ejemplo y me da la impresión de que inspira una fuerza muy grande al grupo.
-¿A quién preferías en esta instancia?, ¿a Colombia o a Suiza?
-Suiza.
-¿Por qué?
-Porque Colombia está dirigida por un cuerpo técnico argentino, con Lorenzo y Fernando Allocco, el ex Colón; porque nos conocemos demasiado, ellos tienen mañas como nosotros, se ha creado una especie de clásico en los últimos tiempos… Con Suiza, eso no pasa. Suiza no va a emplear artimañas si, por ejemplo, va ganando el partido. Y Colombia sí, igual que nosotros. Tienen la viveza criolla nuestra, hablan, se quedan un rato en el piso, provocan… Suiza está lleno de inmigrantes, incluso surgidos en Latinoamérica, pero igualmente mantienen esa armonía como sociedad y los que llegan al país, terminan convirtiéndose en suizos. Eso es educación, no tengas dudas. Caminan derechito como sociedad. Y el que llega de afuera, se tiene que adaptar rápidamente.

-¿De qué hay que cuidarse el sábado?
-Salen jugando de abajo y cuando no pueden jugar, tratan de contragolpear. Técnicamente, el jugador suizo juega bien… Te cuento una anécdota: cuando yo llegué al Basel, hacíamos diez minutos de “jueguito” en la mitad de la cancha y al único que se le caía la pelota, era a mí. Todos están en condiciones de jugar a la pelota. Hay que cuidarse de Granit Xhakalk, que ha jugado en el primer nivel del fútbol inglés y es el eje del equipo… Te repito, si tienen la posibilidad de manejar la pelota, lo hacen muy bien.
-A nosotros nos costó mucho ganarle en Brasil en el 2014 y se nota que vienen en alza desde hace un tiempo, a pesar de que se meten en cuartos por primera vez desde el 54, cuando organizaron el Mundial…
-Y no va a ser fácil el partido del sábado, más allá de lo que decía respecto de que prefería a Suiza antes que a Colombia. Muchos de los jugadores de Suiza juegan en equipos importantes y de ligas importantes. Y la personalidad de Yakin ayuda, porque es una persona muy respetuosa y trata de acomodar las piezas más que de imponer. En el plantel, solo tienen dos jugadores que juegan en el fútbol suizo. Y el resto juegan en ligas importantes, no en ligas menores como ocurría antes.

-¿Cómo era Yakin como jugador?, ¿se lo puede traspolar al Yakin-entrenador?
-Era fino, elegante, no rápido… Trayéndolo a alguien que sea conocido de todos, me hacía acordar al Flaco Morant… No era rápido pero llegaba a todas… No sé cómo hacía, pero llegaba siempre primero. Suiza siempre fue una selección que cuidó la pelota, imagino que la primera idea de Murat como entrenador debe ser esa… Recién estaba pensando también en el Pata Pereyra, porque cuando compartí el plantel con él, me decía: “El día que yo sea entrenador, si un central revienta la pelota a la tribuna, lo saco…”. No sé, hay entrenadores que fueron enganches como futbolistas, pero sus equipos juegan con el cuchillo entre los dientes… En el caso de “Muri”, como le decíamos en el plantel, jugaba de defensor, pero era un jugador fino y elegante.
-¿Te gusta cómo se está jugando en el Mundial?
-Me gusta… La selección es mi refugio, es lo que más me representa, un Mundial es un evento que se ve cada cuatro años y me gusta el fútbol que se está viendo. La vara está elevada, se hacen muchos goles, la propuesta de juego es ofensiva… En el 2002 me levantaba a la madrugada para ver los partidos en Corea y Japón y me aburría… Este torneo me gusta.
-¿Lautaro o Julián de arranque?
-Julián… Nosotros tenemos a Messi, que no corre para recuperar la pelota. Leo corre cuando el equipo tiene la pelota y mucho más cuando la tiene él. Pero no para correr rivales… Por eso, se necesita que el otro delantero corra. Lautaro no tiene esa fibra de Julián, de correr por todos lados. No pienso en los goles, pienso en lo colectivo. Para mí, es mejor que juegue Julián.
-Bielsa te llevó a la selección cuando dirigía en la Argentina. ¿Te duele lo que le ha pasado en los mundiales?
-Me duele porque hay algo en Bielsa que no alcanza y tendrá que revisar esa situación. Los tiempos cambian y si no te adaptas, surgen los problemas. No mereció quedar afuera y no es la primera vez que le pasa.









