Franco Colapinto abrió su trabajo de pretemporada de la Fórmula 1 con Alpine en Bahréin con un susto temprano: un problema mecánico lo dejó detenido en pista y provocó bandera roja en el Circuito Internacional de Sakhir. El argentino volvió más tarde, pero su plan quedó condicionado por el tiempo perdido.
En el paddock, el piloto le bajó el tono al episodio y lo encuadró dentro de un proceso lógico para autos nuevos. “Tuvimos algunos problemas con el auto por la mañana y, sí, no di muchas vueltas. Es parte de las pruebas… así que estamos aprendiendo todos juntos”, explicó.
Un estreno con vueltas contadas
El contexto también pesa: Colapinto remarcó que todavía es prematuro sacar conclusiones por el kilometraje limitado acumulado en esta pretemporada. “Tengo solo un par de días en el auto… estamos eligiendo intentar aprender lo máximo posible y maximizar las vueltas”, señaló, con la cautela de quien todavía busca referencias firmes.
En esa misma línea, describió un escenario de adaptación que excede el resultado del cronómetro. Según contó, el comportamiento y las configuraciones del monoplaza difieren por completo de lo que conocía, y anticipó que llegarán cambios que pueden modificar reacciones y formas de manejo a lo largo de las pruebas.
Qué pasó con el Alpine en Sakhir
El inconveniente se dio en el primer tramo de la tanda matutina: el A526 se quedó prácticamente parado en una de las curvas del circuito y requirió asistencia para ser retirado. No hubo transmisión en vivo del momento, pero luego circularon imágenes del auto detenido y el operativo para sacarlo de la pista.
Aun así, Colapinto pudo regresar para completar el día con un registro acotado. Cerró la sesión con 28 vueltas y 151 kilómetros, y su mejor tiempo fue 1:40.330, un número que reflejó el programa recortado y lo dejó en el fondo del clasificador del turno.
Gasly sumó rodaje y miran al viernes
En el segundo tramo, Pierre Gasly tomó el Alpine y aportó un volumen de datos clave para el equipo: giró 36 vueltas y marcó 1:37.037 como mejor referencia del día. Colapinto valoró ese trabajo porque permite acelerar evaluaciones y preparar una jornada más productiva cuando vuelva a subirse.
El cronograma inmediato también ordena el foco. La planificación difundida para estos test contempla una segunda tanda de tres días del 18 al 20 de febrero, antes del viaje a Australia para el arranque de la temporada 2026, con carrera prevista el 8 de marzo en Melbourne.
Colapinto, mientras tanto, dejó una idea clara: el objetivo no es enamorarse del auto en una primera impresión, sino convertir cada vuelta disponible en información útil. En Bahréin, incluso con un contratiempo, Alpine ya empezó a construir su mapa de trabajo para lo que viene.