Alguna vez, el ex presidente Eduardo Duhalde dijo: "Argentina está condenada al éxito". Años más tarde, la selección argentina de Lionel Scaloni y compañía le cambiaron el adjetivo calificativo para que la frase diga: "Argentina está destinada al éxito". No con el país, sino con el fútbol. Argentina campeón es la frase que se hizo carne y costumbre. Este grupo de jugadores aglutinó todo lo que hay que tener para que un equipo se convierta en una verdadera máquina de ganar. Esta vez sin brillo, pero con solidez, desafiando la salida de su mejor jugador y convirtiendo el éxito en una sana costumbre. Un grupo compacto y ganador como nunca se ha visto en la historia del fútbol argentino: dos Copa América, un título del mundo y una Finalíssima. El mejor momento del fútbol argentino en su historia. Sin dudas.


































