Ferrari comienza la gira americana con motivos para entusiasmarse y una tarea por delante: darle continuidad a lo que mostró en Asia. El podio de Lewis Hamilton en Sepang y el de Charles Leclerc en Singapur acompañan al equipo en su llegada a Austin, escenario de la decimoctava fecha del Mundial de Fórmula 1.
Ferrari llega a Austin con dos podios seguidos y una imagen especial
Hamilton y Leclerc vienen de subir al podio en Sepang y Singapur. La escudería busca sostener esa recuperación en el Gran Premio de Estados Unidos, donde sus autos lucirán un diseño que homenajea el trabajo detrás de cada monoplaza.


Los dos últimos fines de semana dejaron buenos puntos y señales alentadoras. Ahora, el Circuito de las Américas ofrecerá una prueba distinta para conocer hasta dónde puede llegar el SF-26 en este tramo de la temporada.
“Trabajamos intensamente para consolidar los progresos de las últimas carreras y nuestro objetivo este fin de semana es completar otra actuación sólida en todas las áreas del equipo”, expresó Fred Vasseur en la previa.

El responsable de Ferrari destacó la variedad de curvas del trazado texano, una característica que exige encontrar un equilibrio entre sectores con necesidades muy diferentes.
Austin, una prueba para sostener el avance”
Austin combina curvas rápidas, frenadas fuertes y sectores lentos en sus 5.513 metros. La subida hacia la primera curva, donde los autos llegan a una horquilla a la izquierda, suele concentrar buena parte de la acción en la largada.

Después aparece una sucesión de cambios de dirección que pone a prueba la precisión del auto y la confianza del piloto. La larga recta que desemboca en la curva 12 ofrece otra oportunidad de adelantamiento, mientras que el tramo final demanda buena respuesta al acelerar a la salida de las curvas lentas.
A ese recorrido se suman los baches y la temperatura, que puede ser elevada en Texas y afectar tanto el comportamiento de los neumáticos como el equilibrio del monoplaza.

Este año, además, Austin recupera el formato tradicional después de tres ediciones con Sprint. Ferrari dispondrá de tres entrenamientos para preparar la clasificación y una carrera prevista a 56 vueltas.
Los dibujos también salen a pista
Los autos de Hamilton y Leclerc tendrán una decoración especial, desarrollada junto con HP, que incorpora bocetos, dibujos técnicos y gráficos inspirados en planos de ingeniería.
La idea es mostrar una parte del trabajo que habitualmente queda dentro de la fábrica. Antes de convertirse en un auto de carreras, cada Ferrari pasa por diseños, cálculos, pruebas y correcciones. Ese recorrido será parte de la imagen de los SF-26 durante el fin de semana.
Stefano Luparia, especialista del área de concepto de nuevos autos de la escudería, explicó que uno de los desafíos fue adaptar los dibujos a las complejas superficies del monoplaza y cumplir con sus exigencias aerodinámicas.
Para el ingeniero italiano, que ingresó a Ferrari en 2015 a través de una pasantía vinculada con su tesis universitaria, el proyecto también tiene un significado personal: trabajar en el equipo que soñaba integrar desde chico y ver cómo una idea termina en pista ante millones de personas.
Ferrari llevará ese reconocimiento a Austin. En lo deportivo, buscará que los podios de Asia tengan continuidad y que el SF-26 vuelva a darle a Hamilton y Leclerc herramientas para pelear adelante.








