La norma entró en vigencia el 1° de junio, pero tendrá su primera aplicación deportiva este fin de semana en Montecarlo. Hasta el 31 de mayo, las verificaciones se realizaban con el motor frío, a temperatura ambiente. Ahora, en cambio, la relación de compresión deberá ser controlada también cuando el impulsor alcance una temperatura de 130 °C en el aceite lubricante.
Fórmula 1: la FIA cambia el control de los motores y Mónaco será la primera prueba
La Fórmula 1 llega al Gran Premio de Mónaco con un cambio técnico que no pasará inadvertido en el paddock. Desde esta carrera, la FIA comenzará a aplicar un nuevo procedimiento para medir la relación de compresión de los motores, una modificación que apunta directamente a cerrar una zona gris del reglamento 2026 y que nació a partir de las sospechas sobre el rendimiento de algunas unidades de potencia.

Ese detalle no es menor. La FIA eligió la temperatura del aceite y no la del agua de refrigeración porque esta última puede variar de manera más amplia según la presión del circuito. El objetivo es medir el motor en una condición más cercana a su funcionamiento real y no únicamente en un estado estático.
El reglamento técnico de 2026 fija un límite máximo de 16:1 para la relación de compresión. Sin embargo, desde el inicio de la temporada varios equipos plantearon dudas sobre la posibilidad de que algunos motores alteren su comportamiento cuando alcanzan la temperatura ideal de trabajo.

El foco de la discusión quedó puesto especialmente sobre Mercedes. En el paddock se habló de un supuesto sistema de “compresión variable”, basado en la dilatación de los materiales, que permitiría abrir o cerrar el acceso a una especie de cámara secundaria de compresión. Según esas sospechas, el motor alemán podría llegar en condiciones reales de uso a una relación cercana a 18:1.
La diferencia, en caso de existir, no sería menor. Algunas estimaciones mencionaron una ganancia de entre 10 y 15 caballos de fuerza, lo que podría traducirse en una ventaja de alrededor de tres décimas por vuelta. De todos modos, no se presentó ninguna prueba concluyente y Mercedes negó de manera firme que exista una irregularidad.
Toto Wolff, jefe de la escudería alemana, rechazó las cifras que circularon en el paddock y defendió la legalidad del trabajo realizado por su equipo de motoristas. Desde Mercedes también sostienen que el nuevo método de medición no debería modificar de manera significativa su rendimiento.
La FIA, sin embargo, decidió intervenir. Desde Mónaco y hasta el 31 de diciembre de 2026, el artículo C5.4.3 del reglamento establece que la relación de compresión deberá comprobarse en dos condiciones: con el motor frío y también a 130 °C. Además, se incorporó una aclaración clave: ningún dispositivo interno podrá permitir que esa relación supere el límite de 16:1 durante el funcionamiento del motor.

La medida aparece como una solución intermedia para la temporada actual. A partir de 2027, el control pasará a centrarse exclusivamente en las condiciones de funcionamiento a alta temperatura, con el objetivo de evitar interpretaciones demasiado amplias del reglamento.
De todos modos, Mónaco no será el escenario ideal para sacar conclusiones deportivas contundentes. El trazado callejero del Principado no es especialmente representativo en términos de potencia de motor ni de eficiencia aerodinámica. Además, para esta carrera también habrá una entrega de potencia eléctrica limitada por las características del circuito, por lo que cualquier comparación será parcial.
Por eso, dentro del paddock se entiende que el verdadero impacto de este cambio podría observarse con más claridad en Barcelona, un circuito más completo para evaluar el rendimiento global de los autos y la respuesta de las unidades de potencia.

La discusión, en cualquier caso, ya dejó expuesta una de las tensiones centrales de la Fórmula 1 moderna: el límite entre la innovación técnica y la interpretación interesada del reglamento. Para algunos equipos, Mercedes habría encontrado una solución ingeniosa dentro de las reglas. Para otros, se trata de una ventaja que debía ser controlada antes de que marcara diferencias mayores.
La FIA eligió ahora ajustar el procedimiento de medición. No sancionó ni señaló culpables, pero sí dejó claro que la relación de compresión ya no será evaluada sólo con el motor frío. En una temporada tan ajustada, incluso una pequeña variación técnica puede tener consecuencias importantes.








