El Gran Premio de Mónaco no es solamente una de las fechas más tradicionales del calendario de la Fórmula 1. También es un evento que combina historia, glamour y una exigencia deportiva muy particular. Desde 1929, las calles del Principado forman parte de una de las citas más reconocibles del automovilismo mundial, donde el margen de error prácticamente no existe.



































