La Fórmula encontró en el podio de México una imagen difícil de mejorar: Kimi Antonelli, recién consagrado campeón del mundo, entre Max Verstappen y Lewis Hamilton.
Colapinto sobre Antonelli: "Es el sueño de todos nosotros"
Franco destacó la constancia del nuevo campeón y cómo sostuvo la presión durante la temporada. Hamilton, Verstappen y Norris también reconocieron al italiano, que conquistó el título a los 20 años.

Pero su reconocimiento fue más allá de la foto. Colapinto puso el foco en lo que Antonelli había construido durante la temporada: la velocidad que todos conocían y la constancia que necesitó para convertirla en un campeonato.
“Es el sueño de todos nosotros”, expresó Franco sobre el año del piloto de Mercedes.
Desde su lugar, también podía entender lo que significaba sostener aquella oportunidad. Franco Colapinto y Kimi Antonelli compitieron juntos en la Fórmula 2 en 2024, con equipos distintos: Franco en MP Motorsport y Kimi en Prema Racing.

Incluso protagonizaron un duelo bajo la lluvia en la sprint de Spa: Antonelli superó a Franco con una maniobra que después fue elegida el mejor sobrepaso de la temporada por la categoría. Llegaron a la Fórmula 1,
Franco debutó en Monza de 2024 con Williams y Kimi ese mismo viernes hizo su debut como rookie en el entrenamiento 1, al otro día fue anunciado como titular del equipo Mercedes. Kimi dio otro paso: en su segunda temporada, terminó por delante de todos.
La presión de estar primero
Colapinto destacó que Antonelli se mantuvo en los podios, sumó puntos y evitó errores importantes carrera tras carrera. Lo que más le llamó la atención fue cómo soportó durante tanto tiempo el peso de encabezar el campeonato.

La velocidad, explicó, ya estaba a la vista. El italiano necesitaba sostenerla durante un año en el que cada fin de semana podía acercarlo al título o complicarle el camino. Lo consiguió con una regularidad que sus propios rivales eligieron destacar después de la consagración.
Franco también le dejó un mensaje sencillo: se lo merecía y tenía que disfrutarlo.
El respaldo de los campeones
Verstappen, ganador del Gran Premio, valoró que Antonelli hubiera conseguido el campeonato en apenas su segundo año y frente a un compañero con la experiencia de George Russell.
El neerlandés destacó su solidez y la capacidad de responder cada fin de semana. También expresó orgullo por la manera en que Kimi había manejado la temporada.
Para Hamilton, compartir el podio con él en el momento de su primera consagración tuvo un significado especial. Lewis había dejado el asiento de Mercedes que ocupó Antonelli y lo había acompañado con consejos antes de su llegada. En México pudo celebrar a su lado el resultado de ese recorrido.
Norris y el reconocimiento al sucesor
Lando Norris, el campeón al que sucede Antonelli, fue uno de los más enfáticos al felicitarlo. Pidió que se reconociera la dimensión de lo conseguido y destacó el trabajo del italiano para entender el auto y aprovecharlo mejor que sus rivales.

No se quedó solamente con la ventaja de tener un Mercedes competitivo. Señaló el esfuerzo que había detrás de esa adaptación y lo extraordinario de haberlo logrado con 20 años.
Oscar Piastri también repartió el mérito entre el equipo, que le dio las herramientas y el respaldo, y el piloto, que respondió en la pista.
Carlos Sainz describió dos momentos de su campeonato: una primera parte dominante y una segunda en la que supo administrar lo construido. Para el español, Antonelli aprovechó la oportunidad de tener un auto para pelear por el título.
Los padres debajo del podio
Charles Leclerc se detuvo en otra escena: los padres de Kimi, emocionados debajo del podio. El monegasco quiso esperarlo después de la bandera a cuadros para felicitarlo, pero Antonelli venía demorando su regreso mientras celebraba.
Gabriel Bortoleto, en cambio, miró hacia adelante. Conoce a Kimi desde que tenían unos diez u once años y espera que algún día puedan disputar juntos un campeonato de Fórmula 1.

El brasileño destacó que Antonelli hubiera resistido la presión de competir contra pilotos con tanta experiencia. Para él, esa consagración también abre una ilusión propia: volver a encontrarse con aquel chico del karting, esta vez peleando por el título más importante.
En México, el festejo fue de Kimi. Entre quienes lo felicitaron también estaban los que esperan tener, alguna vez, su propia oportunidad.








