Cinco carreras y cinco ganadores diferentes. El dato es contundente, pero detrás de esa estadística aparece una Fórmula 1 bastante más compleja. Mercedes continúa siendo el equipo más fuerte de la temporada, aunque ya no domina con la misma claridad, Ferrari comenzó a disputar las victorias con sus dos pilotos, McLaren recuperó protagonismo y Max Verstappen volvió a acercar a Red Bull al podio.
Cinco carreras, cinco ganadores: una F1 abierta entre duelos internos y equipos que vuelven a acercarse
Hamilton, Russell, Leclerc, Antonelli y Norris se repartieron las últimas cinco victorias. Mercedes continúa como la referencia, pero las disputas entre compañeros, el regreso del campeón y la recuperación de Verstappen abrieron un campeonato que dejó de tener un único dueño.


La secuencia comenzó en Barcelona con Lewis Hamilton, continuó con George Russell en Austria, Charles Leclerc en Gran Bretaña, Kimi Antonelli en Bélgica y se cerró en Hungría con Lando Norris. Cinco pilotos distintos, pertenecientes a tres equipos, ganaron las últimas cinco carreras antes del receso.
Alternancia de ganadores desde 2024
No ocurría desde 2024, cuando seis vencedores diferentes se sucedieron entre Bakú y Las Vegas: Oscar Piastri, Norris, Leclerc, Carlos Sainz, Verstappen y Russell. Sin embargo, lo que sucede en 2026 tiene una particularidad: la alternancia no nace solamente de la paridad entre los equipos, sino también de las fuertes disputas internas.
Mercedes sigue teniendo el auto más completo y Antonelli conserva una ventaja importante en el campeonato. El italiano ganó seis de las primeras once carreras, pero Russell demostró en Austria que también puede imponerse cuando encuentra un fin de semana favorable. Esa competencia entre los dos pilotos fortalece al equipo en el campeonato de constructores, aunque puede terminar dividiendo los puntos en la lucha por el título.

La situación se repite en Ferrari. Hamilton consiguió en Barcelona su primera victoria vestido de rojo y Leclerc respondió tres semanas después en Silverstone. Los dos encontraron momentos de gran rendimiento, pero también protagonizaron una competencia interna que puede crecer durante la segunda mitad del año. Ferrari ya no depende exclusivamente de uno de sus pilotos: tiene a ambos en condiciones de pelear adelante, aunque deberá administrar una convivencia que puede volverse decisiva.
McLaren presenta otro escenario. Norris, vigente campeón del mundo, necesitó once carreras para conseguir su primera victoria de la temporada. Lo hizo en Hungría, después de lograr también su primera pole del año, y confirmó que el equipo comenzó a recuperar parte del rendimiento que lo llevó al título en 2025.
Oscar Piastri, en cambio, todavía no pudo ganar en 2026. El australiano tuvo oportunidades y llegó a liderar en Budapest, pero su carrera terminó condicionada por el incidente con Carlos Sainz y posteriormente por una falla en la caja de cambios. La victoria de Norris también puede modificar el equilibrio interno de McLaren: el campeón recuperó confianza y Piastri sabe que necesita transformar su velocidad en resultados.
Por eso, el triunfo en Hungría fue mucho más que el final de una espera personal. Norris volvió a recordarles a sus rivales por qué lleva el número 1 en su auto. Si McLaren mantiene el nivel mostrado en Budapest, puede convertirse en un factor determinante, incluso aunque la distancia acumulada en el campeonato resulte difícil de recuperar.

Red Bull es el único de los cuatro equipos principales que no ganó durante esta serie. Sin embargo, su evolución también forma parte del análisis. Verstappen terminó tercero en Bélgica y segundo en Hungría, dos resultados que muestran un acercamiento progresivo a la punta después de un inicio de campeonato complicado.
Red Bull: acercamiento progresivo al podio
El neerlandés todavía no dispone de un auto capaz de controlar las carreras, pero volvió a instalarse en la pelea por el podio. Su presencia obliga a Mercedes, Ferrari y McLaren a no cometer errores. En una temporada tan cambiante, alcanzar al grupo de adelante puede ser el paso previo a volver a ganar.

Los cinco vencedores consecutivos no significan que haya cinco pilotos con las mismas posibilidades de ser campeones. Antonelli mantiene la ventaja y Mercedes continúa siendo la referencia. Lo que cambió es el margen: ya no alcanza con tener el mejor auto para asegurar la victoria.
Las estrategias, el desgaste de los neumáticos, los problemas mecánicos y, especialmente, las peleas entre compañeros están alterando el orden. Hamilton contra Leclerc, Antonelli frente a Russell y Norris ante un Piastri que todavía busca su primera victoria forman parte de una temporada en la que cada equipo tiene su propia batalla.
La Fórmula 1 llegó al receso sin un dominador en las últimas cinco carreras. Mercedes sigue siendo el más fuerte, Ferrari encontró dos caminos para ganar, Norris recuperó la autoridad del campeón y Verstappen volvió a acercarse. La igualdad puede no ser absoluta, pero la incertidumbre regresó. Y hoy, antes de cada largada, ya no existe un ganador evidente.








