Martín Bertolachini pasó apenas unos días por Argentina. El regreso tuvo sabor a familia, trámites, descanso corto y una agenda que mezcló encuentros pendientes con la preparación de lo que viene. Pero la pausa duró poco: el joven piloto santafesino ya volvió a Europa para continuar con su proyecto deportivo dentro del karting internacional.
Martín Bertolachini, el joven santafesino que acelera en Europa y ya mira hacia la Fórmula 4
El piloto habló de su presente en el karting internacional, su proyecto deportivo en Europa, el vínculo con Franco Colapinto y el camino que busca construir hacia los autos de fórmula.

Esta vez, además, el viaje tuvo un condimento especial. Martín ya no regresó acompañado por su mamá, como en otras oportunidades, sino que viajó solo. Un detalle que, aunque parezca menor, marca una etapa nueva en su camino: la de empezar a transitar con más independencia una carrera que exige madurez mucho antes de tiempo.
Con naturalidad, pero también con una claridad llamativa para su edad, Bertolachini habló en exclusiva con El Litoral sobre sus próximos pasos. El karting sigue siendo la base, pero la Fórmula 4 ya aparece en el horizonte.
“La idea es pelear el Europeo. Estamos séptimos en el campeonato y con pocos puntos de diferencia con el primero”, contó el piloto, que reconoce que el nivel de competencia es muy exigente y que cada fin de semana obliga a adaptarse a rivales de distintas características.
El camino hacia la Fórmula 4
Bertolachini ya tiene bastante definido cuál sería el recorrido ideal para los próximos años. El plan contempla continuar una temporada más en karting, comenzar a probar un auto de Fórmula 4 y luego ir combinando ambas etapas antes de dar el salto completo.
“Tengo un año más en karting. La idea es probar F4 este año, hacer por lo menos dos tests. El año que viene me gustaría hacer mitad karting y mitad F4 Española, y después ya hacer todo Fórmula 4”, explicó.
Ese proyecto lo llevaría a estar completamente enfocado en la Fórmula 4 en 2028, cuando ya tendría la edad necesaria para competir en Europa. “Con 15 años recién se puede correr”, señaló.
La Fórmula 4 Española aparece como una categoría natural dentro de su proyección, una divisional por la que pasaron varios pilotos que luego dieron pasos importantes en el automovilismo internacional. Para Bertolachini, el karting sigue siendo la base fundamental antes de ese cambio.
“El karting te ayuda mucho para después correr en autos. El que tiene años de karting tiene experiencia de correr en pelotón”, analizó.
Crecer lejos de casa
La vida deportiva de un piloto joven no se limita a correr. También implica viajar, adaptarse, estudiar a distancia, entrenar y aprender a manejar una rutina lejos de su casa.
Bertolachini estuvo unos días en Argentina, compartió tiempo con su familia y aprovechó para resolver algunos trámites antes de regresar a Europa. En ese paso por el país, contó que tenía previsto viajar a Rosario para avanzar con el pasaporte italiano y luego trasladarse a Buenos Aires, donde también iba a compartir tiempo con su hermana y acercarse al Premier Padel, otro deporte que sigue con entusiasmo.
Pero esa pausa fue breve. En esta nueva etapa dio otro paso importante: volvió a Europa solo, sin su mamá, algo que también habla del crecimiento personal que exige este camino.
A su edad, mientras muchos chicos todavía viven una rutina escolar tradicional, Martín ya combina karting internacional, escuela virtual, entrenamientos, simulador y viajes. “Si lo mirás del lado negativo, me cuesta un poco. Pero del lado positivo, tengo una ayudita para hacerla a distancia”, contó sobre sus estudios.
En cuanto a la preparación, explicó que realiza entrenamientos específicos antes de salir a pista y que también le gusta sumar trabajo aeróbico. “Acá en Argentina me gusta salir en bici rutera”, contó.
Aprender a correr en el “pelotón de la muerte”
Uno de los pasajes más frescos de la charla apareció cuando Martín describió cómo se vive una carrera de karting desde adentro. Lejos de idealizar la categoría, explicó que allí se aprende a convivir con todo tipo de rivales y situaciones.
“Tenés rivales de todas las cualidades. Uno que va rápido, otro que es cuidadoso, otro que clasifica adelante y después hace la carrera lenta. Hay de todo”, relató.
Entre risas, también dejó una definición muy gráfica sobre lo que ocurre cuando un piloto queda más atrás en el grupo: “Del 15 para atrás es el pelotón de la muerte”.
La frase resume bien la exigencia del karting internacional. Hay roces, ataques, maniobras al límite y una intensidad que obliga a aprender rápido. Para Bertolachini, esa escuela será importante cuando llegue el momento de subirse a un auto de fórmula, aunque reconoce que allí el estilo de carrera será distinto.
“La fórmula es más tranquila en ese sentido. No podés ir tanto al toque porque se enganchan las ruedas. Para mí va a ser más de velocidad”, explicó.
El vínculo con Franco Colapinto
Durante la entrevista también apareció el nombre de Franco Colapinto, una referencia inevitable para los jóvenes argentinos que sueñan con hacer carrera en Europa.
Bertolachini contó que trabaja con el mismo coach que acompañó a Colapinto en sus primeros años, Lucas, y que a partir de ese vínculo comenzó un contacto inesperado con el piloto argentino.
“Trabajo con el mismo coach con el que él trabajaba de chico. Ahí empezamos a hablar un poco. Después me subió una historia que no me esperaba para nada y me escribió felicitándome”, recordó.
El mensaje de Colapinto lo sorprendió en un momento muy cotidiano: estaba haciendo tareas escolares con su profesora particular. “Yo no manejo mi cuenta. Entré y vi que me habían mencionado en una historia, y era Franco. No me lo esperaba para nada”, contó.
Ese gesto tuvo un valor especial para Bertolachini, que forma parte de una generación de pilotos argentinos que mira a Europa con otra expectativa después del camino abierto por Colapinto.
Los referentes
Cuando se le preguntó por sus ídolos, Bertolachini no dudó en mencionar a Ayrton Senna, a pesar de no haberlo visto correr en vivo. “Nunca lo vi correr, pero por todo lo que vi, por todas las vueltas que miré…”, explicó.
Entre los argentinos, nombró a Agustín Canapino, y también destacó a pilotos del Turismo Carretera como Gastón Iansa y Otto Fritzler, dos nombres que sigue con atención.

El automovilismo nacional sigue muy presente en su vida. Aunque su camino deportivo lo lleva cada vez más hacia Europa, Martín no pierde el vínculo con las categorías argentinas ni con esa cultura de pista que también forma parte de su formación.
Un proyecto que recién empieza
Bertolachini habla con espontaneidad, pero detrás de esa frescura aparece un proyecto serio. Sabe que todavía queda mucho camino por recorrer, que el karting europeo exige regularidad y que el salto a los autos de fórmula necesita preparación, presupuesto, madurez y tiempo.
Pero también tiene algo claro: quiere construir ese recorrido paso a paso.
“Este año la idea es seguir con karting y probar Fórmula 4. Después, si todo sale bien, ir haciendo mitad karting y mitad F4, y más adelante dedicarme de lleno a la Fórmula 4”, resumió. Desde Santa Fe, su camino recién empieza. Pero la hoja de ruta ya está marcada.
Martín Bertolachini volvió a Europa con una valija cargada de ilusiones, algunos días de familia todavía frescos y una responsabilidad que empieza a sentirse cada vez más grande. Viaja solo, entrena, estudia a distancia y compite en un ambiente donde cada detalle pesa.
Todavía habla con la naturalidad de un chico que disfruta del karting, del pádel, del simulador y de mirar carreras argentinas cuando puede. Pero también muestra la determinación de quien entiende que los sueños grandes se construyen lejos de la comodidad, con esfuerzo diario y paciencia.
El objetivo está claro: seguir creciendo en el karting internacional y preparar el salto hacia la Fórmula 4. El camino será largo, pero Bertolachini ya dio el primer paso más importante: animarse a recorrerlo.








