Lando Norris terminó el sábado convencido de que tenía derecho a intentar el adelantamiento. El domingo, después del Gran Premio de Singapur, reconoció que no debería haberlo hecho. Entre una declaración y otra quedó un choque con Oscar Piastri, puntos perdidos para McLaren y una disculpa del campeón del mundo a quienes trabajan con él.
“Le fallé al equipo”: Norris dejó atrás las explicaciones y pidió disculpas
Tras el toque con Piastri en Singapur, el piloto de McLaren admitió su error y asumió la responsabilidad por los valiosos puntos perdidos para la escudería.


“Fue un error de mi parte, le fallé al equipo”, admitió.
La frase tuvo un peso especial porque llegó después de su primera reacción, cuando todavía defendía la maniobra. Apenas terminado el Sprint, Norris había señalado que vio un espacio grande y decidió aprovecharlo. Al revisar lo sucedido, aceptó que esa oportunidad exigía pensar también en las consecuencias para su compañero y para McLaren.

El contacto ocurrió en la última vuelta, cuando ambos peleaban por el cuarto puesto. Norris fue por el lado interno de la curva 5, los autos se tocaron y terminaron en trompo. El británico pudo seguir y llegó octavo. Piastri abandonó. Una disputa que podía dejar una buena suma de puntos para el equipo terminó con apenas uno.
“No debería haberlo intentado desde el principio, incluso si la maniobra era posible”, sostuvo Norris después de la carrera del domingo. “Tengo que pensar más en el equipo al que represento que en mí mismo”.
Ser campeón del mundo también implica responder por decisiones que perjudican a otros. Esta vez, Norris tuvo que hacerlo frente a su propio equipo. Aseguró que había pedido disculpas a todos y reconoció que se las debía.
Los comisarios consideraron el contacto un incidente de carrera y no aplicaron sanciones. Dentro de McLaren, sin embargo, había motivos para el malestar. Andrea Stella se había mostrado decepcionado por el desenlace: sus dos pilotos estaban en condiciones de sumar y terminaron perdiendo posiciones en una pelea entre ellos.
La autocrítica de Norris puso el foco en ese daño. Su explicación del domingo reconoció que, aun cuando un adelantamiento parezca posible, el riesgo también debe medirse por lo que está en juego para el equipo.
Durante el Gran Premio hubo una señal de esa preocupación. Cuando quedó detrás de Kimi Antonelli y vio difícil alcanzarlo en la lucha por el podio, Norris preguntó por radio si podía ayudar a Piastri a recuperar posiciones.

El australiano había sufrido un pinchazo que lo obligó a realizar una segunda parada. Lando también tenía algunos problemas en su auto y entendió que podía ser más útil colaborar con su compañero que insistir en perseguir al Mercedes.
Finalmente, no hizo falta intervenir. Piastri superó a Lewis Hamilton en la penúltima vuelta y terminó quinto, detrás de Norris, que fue cuarto.
“Conseguimos los mejores puntos que podíamos como equipo”, expresó el británico.
Ese resultado permitió cerrar el domingo con ambos McLaren en los puntos, aunque lo perdido en el Sprint ya no podía recuperarse. Tampoco una disculpa podía devolverle a Piastri la posibilidad de terminar aquella carrera.

Norris sí podía hacerse cargo. Y eso fue lo que hizo al final del fin de semana: reconoció que se había equivocado, pidió perdón a su equipo y asumió que debía actuar mejor la próxima vez. Después de defender su derecho a intentar la maniobra, el campeón del mundo entendió que también le correspondía responder por sus consecuencias.








