Esta vez, Lázaro Bainotti no fue a Barber para ponerse el casco. Lo esperaba una noche distinta, con tiempo para disfrutar de lo que había conseguido durante el año. En el museo del complejo de Alabama, el joven argentino recibió su trofeo de campeón rookie 2026 durante la Cena de Campeones.
Bainotti cerró una gran temporada con un trofeo y nuevas ilusiones
El joven argentino recibió su trofeo de campeón rookie en el Museo Barber, en Estados Unidos. Fue el reconocimiento a una temporada en la que también ganó el certamen de invierno y terminó como subcampeón nacional.


Rodeado por los autos de la colección, Lázaro celebró una temporada que le dejó mucho para guardar. Al reconocimiento como el mejor debutante se sumaron el título del certamen de invierno y el subcampeonato nacional, todos logrados en este 2026.

La entrega del trofeo fue una oportunidad para detenerse en ese recorrido. Durante los fines de semana de carrera siempre hay algo por preparar, revisar o mejorar. Esta vez llegó el momento de mirar lo hecho y disfrutar del lugar que se ganó con sus resultados.

Los tres logros acompañan una etapa de formación en la que cada carrera también significa aprender. Para Bainotti, cerrar el año con esos reconocimientos representa una satisfacción y una base sobre la cual seguir trabajando.

Ahora tendrá que definir los próximos pasos de su carrera. Después de una temporada con motivos para celebrar, vendrá el tiempo de elegir nuevos desafíos. En Barber, por una noche, pudo disfrutar de los que ya había superado.








