El Madring todavía no disputó su primera carrera de Fórmula 1 y ya recibió una crítica tan contundente como incómoda. Max Verstappen no escondió sus dudas sobre el nuevo circuito de Madrid y advirtió que, por sus características, los adelantamientos serán muy difíciles.
Verstappen destrozó al Madring: “Que me den el plano y lo arreglo”
El neerlandés puso en duda las posibilidades de sobrepaso en el nuevo circuito de Madrid y reclamó que los pilotos sean escuchados antes de diseñar una pista de Fórmula 1.

La clasificación entregó diferencias pequeñas y una grilla de partida atractiva para el Gran Premio de España. Sin embargo, detrás de esa paridad apareció una preocupación: que la carrera termine convertida en una larga procesión de autos, con escasas posibilidades de lucha en pista.
“Todavía tengo que encontrar una curva en la que pueda adelantar”, lanzó el cuatro veces campeón del mundo después de recorrer por primera vez el trazado madrileño.
Verstappen reconoció que se realizó un buen trabajo con el asfalto, aunque señaló que ya encontró algunos sectores irregulares pese a tratarse de una pista nueva. De todos modos, su principal cuestionamiento no estuvo allí, sino en el dibujo del circuito.

“En las zonas de frenada tienen que aprender que no es necesario girar el volante y frenar al mismo tiempo. Eso no permite ningún tipo de adelantamiento”, explicó el piloto de Red Bull.
Para el neerlandés, varios ingresos a las curvas condicionan la posibilidad de atacar al auto que marcha adelante. Por eso reclamó una participación más activa de los pilotos cuando se proyectan nuevos escenarios para la categoría.
“El diseño podría mejorarse. Las aportaciones de los pilotos pueden ser de gran ayuda en el futuro. Deberían escucharnos antes de construir”, sostuvo.
Cuando le preguntaron qué sectores cambiaría, Verstappen respondió primero con una carcajada y después dejó la frase que resumió toda su postura: “¡Casi todas las zonas de frenada! Si me dan el plano del circuito, yo me encargo de arreglarlo”.

El tetracampeón utilizó como ejemplo el circuito de Austin, donde las curvas más amplias permiten intentar una maniobra y, aun cuando el adelantamiento no se concreta en el primer movimiento, continuar la pelea en la salida.
“Un piloto sabe muy bien qué se necesita y cómo debería ser una buena curva. Hay suficientes ejemplos de cómo hacerlo correctamente”, remarcó.
El desafío quedará ahora del lado del Madring. Su primera carrera deberá demostrar si las dudas de Verstappen tenían fundamento o si la incertidumbre propia de un circuito nuevo consigue regalar el espectáculo que Madrid espera.








