McLaren aterrizó en Canadá con una sensación muy distinta a la que arrastraba en el inicio de la temporada. Después de varias carreras complicadas, el equipo de Woking encontró en Miami un punto de quiebre y llega al Circuito Gilles Villeneuve con la expectativa de confirmar que su recuperación no fue apenas una reacción aislada.
McLaren llega a Montreal con otro ánimo después del salto que mostró en Miami
Lando Norris destacó el cambio de rendimiento del equipo de Woking tras un inicio complicado de temporada. La mejora presentada en Miami le permitió a McLaren volver al podio y encarar el Gran Premio de Canadá con una confianza renovada.

Lando Norris fue uno de los primeros en reconocer ese cambio de ánimo. El británico entiende que el avance conseguido en Miami cambio el clima interno del equipo y abrió una nueva perspectiva para lo que viene. Después de un arranque difícil en la Fórmula 1 2026, McLaren mostró un rendimiento mucho más competitivo y volvió a mezclarse en la pelea de adelante.
El comienzo del año no había sido sencillo. Oscar Piastri sufrió un accidente en la vuelta de reconocimiento en Australia, el equipo tuvo un inusual doble abandono antes de largar en China y, durante las primeras fechas, el auto estuvo lejos del ritmo de Mercedes y de otros rivales directos. Esa combinación de problemas obligó a McLaren a revisar su camino técnico.

El parón de cinco semanas posterior al Gran Premio de Japón fue clave, el equipo trabajó para identificar puntos débiles y preparar un paquete de mejoras que finalmente debutó en Miami. El impacto fue inmediato: Norris logró transformar la pole position en victoria durante la carrera sprint, mientras que Piastri completó el 1-2 para McLaren.
La mejora también se sostuvo en la carrera principal. Norris y Piastri consiguieron terminar dentro de los tres primeros, por detrás del ganador Kimi Antonelli, y le dieron a McLaren sus primeros podios de la temporada. Más que un resultado puntual, fue una señal de competitividad en un campeonato donde cada décima parece tener un peso enorme.
“Creo que te sentirías tonto si no tuvieras confianza en el futuro cuando hemos mejorado tanto este fin de semana”, expresó Norris al analizar el salto mostrado por el equipo.

Esa frase resume el nuevo estado de ánimo de McLaren. El equipo pasó de buscar respuestas a encontrar una base sobre la cual construir. Todavía falta confirmar si el rendimiento de Miami puede trasladarse a otros circuitos, pero la sensación interna es que el auto encontró una dirección más clara.
Montreal aparece ahora como una prueba importante. El Circuito Gilles Villeneuve tiene características particulares: largas rectas, frenadas violentas, chicanas y muros muy cerca. Es una pista donde se necesita tracción, estabilidad en frenada y buena eficiencia aerodinámica. Norris considera que ese tipo de trazado puede adaptarse bien al McLaren.
El británico incluso remarcó que Canadá podría ser una oportunidad para seguir presionando a sus rivales. En su mirada, Montreal es una pista que puede caerle bien al equipo, aunque también sabe que Mercedes llega con antecedentes fuertes en este escenario. La referencia inmediata es la victoria de George Russell el año pasado, en un circuito donde la marca alemana suele ser competitiva.

Por eso, la cautela también forma parte del análisis. Miami fue un gran paso, pero Canadá servirá para medir si el paquete de mejoras tiene consistencia en condiciones diferentes. La pista canadiense suele castigar los excesos y no perdona errores: un toque contra los muros puede cambiar un fin de semana entero.
Para Norris, sin embargo, el momento invita a mirar hacia adelante con otra energía. Después de semanas de frustración, el equipo encontró rendimiento, recuperó confianza y volvió a sentirse protagonista. En una temporada marcada por la paridad, ese impulso puede ser tan importante como la propia evolución técnica.









