McLaren no quiere quedarse quieto. Después de conquistar los dos últimos campeonatos, el equipo británico sabe que el arranque de esta temporada no lo encontró como principal favorito, pero también entiende que todavía tiene margen para pelear por victorias y consolidarse como una de las grandes amenazas de la Fórmula 1.
McLaren invierte en Woking para achicar distancia con Mercedes y Ferrari
La nueva instalación permitirá validar soluciones técnicas con mayor precisión, fortaleciendo su capacidad de desarrollo para futuros supercars e hypercars.

En ese camino, la escudería de Woking ya puso en marcha un nuevo proyecto de infraestructura: la construcción de un banco de pruebas avanzado en su sede central. La intención es contar con una herramienta que permita probar el monoplaza completo en un entorno controlado y reducir la dependencia de los ensayos en pista, cada vez más limitados por el reglamento.

Una apuesta fuerte al desarrollo
El nuevo banco de pruebas permitirá simular el funcionamiento integral del auto, incluyendo motor, caja de cambios, suspensión y otros sistemas clave. De esta manera, McLaren podrá validar soluciones técnicas con mayor precisión antes de llevarlas a un Gran Premio.
El equipo ya recibió la autorización urbanística para comenzar con las obras, aunque el proyecto demandará tiempo. Según estimaciones iniciales, la instalación podría tardar al menos tres años en estar completamente operativa, entre la construcción, el montaje y la puesta en funcionamiento.
La inversión no apunta únicamente a la Fórmula 1. También forma parte de una estrategia más amplia de McLaren, que busca fortalecer su capacidad de desarrollo para otros programas deportivos y tecnológicos, como el WEC, además de futuros supercars e hypercars.

Menos pruebas en pista, más simulación
En la Fórmula 1 actual, donde las restricciones para probar en pista son cada vez mayores, los equipos dependen cada vez más de simuladores, bancos de pruebas y sistemas de validación interna. Por eso, tener una instalación propia en Woking significaría para McLaren ganar autonomía, velocidad de respuesta y mayor control sobre el desarrollo.
Hasta ahora, el equipo británico utiliza instalaciones externas, entre ellas las de AVL en Austria. Andrea Stella, jefe de McLaren, explicó tiempo atrás que este tipo de trabajo ya es una práctica habitual dentro de la categoría.
“Es una práctica común ahora en la F1, porque permite validar algunos sistemas fundamentales del coche mucho más de lo que se puede hacer cuando se prueban subsistemas por separado, como la caja de cambios, en el banco de pruebas o en el dinamómetro que tenemos en el MTC. La instalación de AVL la venimos utilizando desde hace tiempo”, señaló Stella.
El paso siguiente será trasladar parte de esa capacidad a su propia casa. Para McLaren, la obra representa una inversión a largo plazo, pensada no solo para el presente, sino también para sostener competitividad en los próximos ciclos reglamentarios.

McLaren quiere meterse en la pelea grande
Mientras avanza el proyecto fuera de la pista, el objetivo deportivo inmediato es claro: alcanzar, como mínimo, el segundo lugar en el campeonato de constructores y seguir presionando a Mercedes y Ferrari.
Después de un inicio irregular, los Grandes Premios de Japón y Miami le dieron impulso al equipo británico. McLaren recortó diferencias con Ferrari, que actualmente ocupa el segundo puesto del campeonato con 110 puntos, contra los 94 de la escudería de Woking. En el campeonato de pilotos, además, Lando Norris ya logró superar a uno de los Ferrari, el de Lewis Hamilton.
Lo mostrado en Miami dejó una señal fuerte. McLaren consiguió un doblete en la carrera Sprint, con Norris como ganador, y volvió a demostrar que tiene ritmo para pelear en la zona alta. También estuvo cerca de la victoria tanto en Japón como en Estados Unidos, lo que alimenta la sensación de que el equipo puede transformarse en la principal amenaza para Mercedes.

La construcción del nuevo banco de pruebas no dará resultados inmediatos, pero marca una dirección clara: McLaren quiere competir con las mejores herramientas posibles. En una Fórmula 1 donde cada detalle técnico puede definir un fin de semana, el trabajo que se haga puertas adentro será tan importante como lo que suceda los domingos en la pista.








