Red Bull Racing llega a Montreal con una misión bastante clara: confirmar si la reacción que mostró en Miami fue apenas una señal aislada o el comienzo de una recuperación más sostenida dentro de la temporada 2026 de Fórmula 1.
Red Bull busca confirmar en Canadá si encontró el camino con el RB22
El equipo de Milton Keynes llega al Gran Premio de Canadá con algunas evoluciones menores y la necesidad de comprobar si el último paquete técnico puede marcar un cambio real en su temporada.

El inicio de año no fue el esperado para la escudería de Milton Keynes. Después de cuatro Grandes Premios, el equipo aparece cuarto en el campeonato de constructores, con solo 30 puntos, y todavía en pleno proceso de adaptación a la nueva normativa técnica. El RB22 no nació como un auto sencillo y Red Bull tuvo que trabajar mucho para empezar a acercarlo al equilibrio que necesitan sus pilotos.

El primer síntoma positivo llegó en Miami. Allí, el equipo introdujo su paquete de evoluciones más importante de la temporada y Max Verstappen pudo sentirse algo más cómodo con el auto. El neerlandés terminó quinto, pero durante la carrera llegó a liderar brevemente gracias a una estrategia alternativa favorecida por una largada desordenada.
Más allá del resultado, lo importante para Red Bull fue la información obtenida. Las mejoras no solo aportaron rendimiento, sino que también marcaron una dirección de trabajo. En una temporada tan nueva desde lo técnico, entender qué necesita el auto puede ser tan importante como ganar algunas décimas.
Un paquete que todavía necesita respuestas
Para el Gran Premio de Canadá, que también tendrá formato Sprint, Red Bull mantendrá una base similar a la utilizada en Miami, aunque sumará algunas evoluciones menores. El objetivo no será presentar una revolución, sino seguir afinando un concepto que empezó a dar señales más alentadoras.

Pierre Waché, director técnico del equipo, explicó que Miami permitió dar “un paso claro” con un paquete que entregó ganancias de rendimiento y ayudó a corregir algunos puntos importantes del auto. Al mismo tiempo, reconoció que esas mejoras también dejaron expuestas ciertas debilidades del monoplaza.
Ese será uno de los puntos centrales en Montreal. El Circuito Gilles Villeneuve es una pista muy particular, con frenadas fuertes, chicanes, pianos agresivos y muros cercanos. No alcanza con tener velocidad: el auto necesita estabilidad, buena tracción y confianza en las zonas de frenado.
Por eso, Canadá aparece como una prueba interesante para Red Bull. Si el RB22 responde bien en un trazado tan exigente y distinto a Miami, el equipo podrá empezar a mirar con más optimismo la continuidad del desarrollo, especialmente antes del tramo europeo del calendario.
Verstappen y Hadjar, ante un fin de semana clave
La pausa de tres semanas después de Miami también le permitió al equipo tomar aire antes de una parte de la temporada que empezará a intensificarse. Max Verstappen aprovechó el descanso para asumir el desafío de las 24 Horas de Nürburgring, mientras que Isack Hadjar participó del Gran Premio Histórico de Francia, donde recibió el apoyo del público local.

Hadjar, en particular, necesita un buen fin de semana. El francés solo pudo sumar puntos una vez en lo que va del campeonato y llega a Canadá con ganas de dejar atrás el abandono de Miami. Para él, Montreal representa una oportunidad importante, más aún por tratarse de un evento Sprint, con más instancias competitivas y más chances de sumar.
“Desde Miami tenía muchas ganas de volver al volante y regresar a la competición”, señaló Hadjar, confiado en que el equipo pueda sostener la línea ascendente iniciada con el nuevo paquete técnico.
Canadá, una prueba de confirmación
Red Bull no llega a Canadá como el dominador de otros años. Llega en modo reconstrucción, todavía buscando entender por completo su auto y tratando de achicar la diferencia con los equipos que arrancaron mejor la temporada.
Pero Miami dejó una señal. No resolvió todos los problemas, aunque sí mostró una posible dirección. Ahora, Montreal dirá si ese avance tiene continuidad.









