El Gran Premio de Canadá terminó siendo una carrera frustrante para McLaren. Después de un fin de semana en el que había mostrado competitividad en la clasificación y en la Sprint, el equipo británico se fue de Montreal sin puntos: Lando Norris abandonó por un problema mecánico y Oscar Piastri terminó 11°, condicionado por un toque con Alex Albon y una posterior penalización de diez segundos.
McLaren se fue de Canadá con las manos vacías tras una carrera para el olvido
Norris abandonó por un problema mecánico y Piastri terminó 11° después de un toque con Albon y una penalización. El equipo reconoció que la elección de neumáticos intermedios en la largada no funcionó y ya apunta a recuperarse en Mónaco.

La apuesta inicial de McLaren estuvo marcada por las condiciones cambiantes en el Circuito Gilles Villeneuve. Con la pista húmeda, algo de lluvia en la grilla y un asfalto todavía resbaladizo, el equipo decidió largar con neumáticos intermedios. La jugada tenía un potencial importante y, de hecho, Norris logró una gran largada que le permitió tomar la punta en los primeros metros.

Sin embargo, la lluvia se detuvo, la pista comenzó a secarse rápidamente y las dos vueltas extras de formación terminaron quitándole valor a la estrategia. El propio Norris entendió enseguida que la elección ya no era la ideal y entró a boxes al final de la segunda vuelta para colocar neumáticos medios. Piastri, por su parte, se detuvo una vuelta antes para abandonar los intermedios.
“Tomamos la decisión de largar con intermedios porque todavía lloviznaba en la grilla y, aunque la largada fue fantástica, la lluvia se detuvo y esa elección resultó equivocada después de la primera vuelta”, explicó Norris. “Así son las carreras. A veces esas decisiones te hacen ganar una carrera y otras veces no. Asumo mi parte de responsabilidad en esa decisión”, agregó.
El domingo de Norris se complicó aún más en la vuelta 8, cuando se fue por el pasto y levantó suciedad que quedó alojada en un conducto de refrigeración. Eso provocó un aumento crítico de temperatura y obligó al equipo a llamarlo nuevamente a boxes en la vuelta 15 para limpiar la obstrucción. Pese a ese contratiempo, el británico completó un buen stint de ataque y logró volver a la zona de puntos, hasta que un problema de transmisión lo obligó a abandonar.

“También tuvimos que lidiar con un par de paradas tempranas y, al final, una falla mecánica que nos dejó fuera de carrera. En condiciones frías no pudimos llevar los neumáticos delanteros a la temperatura adecuada, lo que hizo que el auto fuera difícil de manejar, pero aun así creo que estábamos para sumar buenos puntos”, sostuvo Norris.
El caso de Piastri tampoco fue sencillo. El australiano largó cuarto, pero también quedó atrapado en el cambio de estrategia inicial. Luego, cuando intentaba recuperar posiciones, protagonizó un toque con Alex Albon en la horquilla. El incidente dañó el alerón delantero y el piso de su McLaren, por lo que debió pasar por boxes para cambiar la trompa. Además, recibió una penalización de diez segundos por causar la colisión.
“No fue el día que esperábamos. Decidimos largar con intermedios porque la pista estaba bastante mojada entre el himno y el momento de subirnos al auto, pero finalmente fue la decisión equivocada”, reconoció Piastri. Sobre el incidente con Albon, agregó: “Tuve daños en el choque. Le pido disculpas a él y al equipo Williams. Después de eso hicimos lo que pudimos para intentar recuperarnos, pero fue muy difícil”.

Andrea Stella, jefe de equipo de McLaren, resumió el fin de semana como una historia de dos caras. “Fuimos competitivos en la clasificación y en la Sprint, pero la carrera no salió como queríamos”, explicó. El directivo detalló que la decisión de usar intermedios se tomó cinco minutos antes de la largada, cuando la pista todavía estaba grasosa y seguía lloviendo, aunque el cambio de condiciones terminó jugando en contra.
“Desafortunadamente, la lluvia se detuvo apenas pusimos los neumáticos, la pista se secó rápido y las dos vueltas extras de formación eliminaron cualquier ventaja”, señaló Stella.
El jefe de equipo también repasó los problemas de ambos pilotos. En el caso de Norris, habló primero de la necesidad de detener el auto para limpiar los radiadores y luego de un problema terminal en la caja de cambios. En el de Piastri, mencionó el daño producto del toque con Albon, la penalización y las dificultades para generar temperatura en los neumáticos, incluso cuando el australiano tuvo aire limpio.

Más allá del resultado, McLaren intentó rescatar algunos puntos positivos. Piastri aseguró que sintió avances personales durante el fin de semana y que el equipo logró reducir parte de la diferencia con Mercedes. Norris también destacó que el ritmo del auto fue fuerte y que pudieron pelear con los Mercedes antes de que la carrera se desordenara.
“Hay muchos aspectos positivos para llevarnos del fin de semana. Nuestro ritmo fue fuerte, peleamos con los Mercedes y el apoyo de los fanáticos fue brillante”, dijo Norris. “Vamos a investigar la falla, trabajar en el calentamiento de neumáticos en condiciones frías y volver más fuertes”, agregó.
McLaren se marcha de Montreal con una sensación amarga. Tenía velocidad para sumar, pero una lectura estratégica que no funcionó, problemas mecánicos y un incidente en pista dejaron al equipo sin recompensa. Ahora, el foco estará puesto en Mónaco, donde intentará transformar el ritmo mostrado en Canadá en un resultado limpio y con puntos.








