Mercedes comienza su actividad en Singapur con una pregunta que el podio de Sepang dejó sin resolver: ¿las últimas mejoras hacen al auto tan rápido como esperaba el equipo? Para encontrar una respuesta, George Russell y Kimi Antonelli salen a la pista con dos versiones diferentes del W17.
Mercedes prueba dos versiones de su auto en Singapur para despejar una duda
Russell utiliza la configuración con la que ganó en Bakú y Antonelli mantiene las mejoras estrenadas en Sepang. El entrenamiento de este viernes es la primera oportunidad para comparar ambos autos.

El entrenamiento de este viernes ofrece la primera oportunidad para compararlas. Russell utiliza la configuración anterior, la misma con la que ganó en Bakú, mientras que Antonelli conserva las novedades estrenadas en Malasia y suma un nuevo alerón delantero que completa ese conjunto de mejoras.
La decisión responde a una necesidad concreta. Aunque el italiano terminó segundo en Sepang y el británico peleaba por un lugar en el podio antes de abandonar, Mercedes todavía no consigue comprobar la ganancia de rendimiento que esperaba de las nuevas piezas.

La propuesta de comparar las dos versiones nació del propio Russell antes de la carrera del domingo pasado. El problema en la unidad de potencia que lo obligó a abandonar, y que le supone una penalización en la grilla de partida de Singapur, termina de inclinar la balanza.
El británico acepta que la elección puede jugarle en contra. Si las novedades muestran su potencial en Marina Bay, será su compañero quien las tenga disponibles. Aun así, considera que ayudar al equipo a entender el auto merece ese riesgo.
Tampoco encuentra razones para dar por hecho que las mejoras fallan. Recuerda que Mercedes tuvo rendimientos muy diferentes en Budapest y Bakú con una misma configuración. Por eso, cree que las características de Sepang pueden explicar parte de lo ocurrido.

En Singapur, Russell cuenta con una referencia conocida: un auto con el que ya ganó y cuyo comportamiento el equipo comprende bien. Del otro lado del garaje, Antonelli asume el desafío de descubrir cuánto más puede ofrecer la nueva versión.
El italiano mantiene la confianza, aunque reconoce que en Malasia las mejoras no entregaron lo que esperaban. En su evaluación pesan el asfalto muy áspero y las temperaturas de pista, que por momentos superaron los 60 grados.
Marina Bay ofrece otras condiciones para la comparación. Su superficie está en mejores condiciones y sus numerosas curvas lentas permiten observar uno de los aspectos en los que Mercedes tuvo dificultades en Sepang.

Antonelli, además, quiere darle tiempo al trabajo realizado. Detrás de cada pieza hay muchas horas de esfuerzo y considera apresurado descartar las novedades después de una sola carrera. Su intención es ayudar a comprenderlas y encontrar una puesta a punto que permita aprovechar su potencial.
El formato sprint agrega una dificultad: hay poco tiempo para probar antes de comenzar las sesiones que definen el fin de semana. Por eso, el entrenamiento de hoy cobra especial importancia para los dos pilotos y para quienes analizan los datos en el equipo.
Mercedes busca respuestas desde las primeras vueltas. Russell aporta la referencia de una versión conocida y Antonelli explora las posibilidades de las mejoras. Los dos persiguen el mismo objetivo: darle al equipo la certeza que todavía le falta.








