Mónaco volvió a dejar claro que la clasificación puede valer media carrera. En un circuito donde adelantar es una misión casi imposible, el viernes dejó señales importantes no solo por los tiempos, sino también por la lectura técnica de los neumáticos. Ferrari apareció como la referencia de la jornada, con Lewis Hamilton al frente de la segunda práctica libre y Charles Leclerc muy cerca, mientras Pirelli empezó a marcar el camino estratégico de un fin de semana que puede definirse por la capacidad de llevar la goma blanda a su ventana ideal.
Ferrari manda en Mónaco, pero la clave estará en hacer funcionar la C5
Hamilton y Leclerc marcaron el ritmo del viernes en Monte Carlo, aunque el dato central pasó por el comportamiento de los neumáticos. Pirelli anticipa una carrera a una parada, con baja degradación y una clasificación donde poner la goma blanda en temperatura será determinante.


Hamilton fue el más rápido en la FP2 con un registro de 1:13.026, apenas por delante de Leclerc, que marcó 1:13.137. Detrás de la dupla de Ferrari quedó Max Verstappen, tercero con 1:13.194. Los tres lograron sus mejores vueltas con el compuesto C5, el más blando de la gama elegida para este Gran Premio.
Más allá del dominio de Ferrari, el viernes en Monte Carlo tuvo el valor habitual de adaptación. Los pilotos necesitan acumular vueltas, tomar confianza entre los muros y encontrar referencias en un trazado donde el margen de error es mínimo. Hamilton y Leclerc completaron 34 giros cada uno en la segunda sesión, mientras que Verstappen sumó 33 vueltas. Esa cantidad de trabajo refleja la importancia de construir ritmo antes de una clasificación que, en Mónaco, suele condicionar todo el fin de semana.

La mayoría de los equipos alternó entre los compuestos C4 y C5, aunque hubo excepciones. Lando Norris apenas pudo completar siete vueltas con neumático medio antes de detener su auto, mientras que los dos Aston Martin realizaron toda la sesión con la goma blanda. Ferrari, por su parte, concentró buena parte de su trabajo en la C4, mientras que Verstappen giró principalmente con la C5, una diferencia que también deja distintas lecturas de preparación para el sábado.
En la primera práctica, la C3 Hard apareció en los minutos iniciales como una goma útil para evaluar las condiciones de pista, pero rápidamente casi todos pasaron a la media. Solo los Cadillac utilizaron neumáticos blandos en esa primera tanda. Al cierre de la FP1, Leclerc y Hamilton ya habían quedado al frente, con Verstappen tercero, anticipando una tendencia que luego se mantendría en la segunda sesión.

Desde Pirelli, el ingeniero jefe Simone Berra explicó que la mayoría de las escuderías comenzó el fin de semana con el compuesto duro para analizar la evolución del asfalto y permitir que los pilotos ganaran confianza. Sin embargo, la C3 aparece como la opción menos probable para la carrera, dentro de un escenario que, salvo neutralizaciones, apunta a una estrategia de una sola detención.
El dato más importante para los equipos fue que tanto la C4 como la C5 se mostraron consistentes. En los trabajos de tanda larga no aparecieron señales relevantes de degradación y, aunque se observó algo de graining en algunos neumáticos delanteros, ese fenómeno no tuvo impacto significativo en el rendimiento. En un circuito de baja velocidad media y con poca exigencia de desgaste, la diferencia puede estar menos en la duración de la goma y más en cómo activarla en el momento justo.
Por eso, la clasificación se perfila como el punto central del fin de semana. Los mejores tiempos del viernes quedaron a solo tres décimas de las simulaciones más rápidas de los equipos, por lo que Pirelli considera posible que los registros bajen más de lo previsto a medida que la pista siga evolucionando. En Monte Carlo, esa evolución suele ser muy marcada, especialmente porque el asfalto gana adherencia con cada vuelta.

La clave será llevar la Soft C5 a la temperatura correcta sin comprometer la preparación de la vuelta rápida. Allí aparece otro factor decisivo: el tráfico. En un circuito estrecho, con pocas zonas para ceder espacio y con dos autos más en pista esta temporada, encontrar aire limpio puede ser tan importante como tener velocidad pura. Una mala ubicación en pista puede arruinar el intento decisivo y dejar comprometida la carrera incluso antes de la largada.
Ferrari terminó el viernes con la referencia en la tabla, pero Mónaco no permite conclusiones simples. Hamilton y Leclerc mostraron velocidad, Verstappen trabajó con intensidad sobre la goma blanda y Pirelli dejó planteado el mapa estratégico: baja degradación, una parada como escenario principal y una clasificación donde cada décima puede tener valor de podio.








