Newell’s camina hacia dos partidos que marcarán su futuro
Este sábado visita a Banfield, un rival directo en la tabla de los promedios. Y el domingo siguiente recibe a Central, en el clásico de la ciudad, con todo lo que significa para los hinchas. Con solo dos puntos sobre los 15 disputados, la dupla técnica es evaluada partido a partidos
Hoyos y Arias, los únicos dos refuerzos que al menos mostraron cosas positivas en estos 5 partidos del torneo
Apenas van cinco fechas de la temporada 2026 del fútbol argentino y Newell’s ya está envuelto en un convulsionado clima de época de definiciones. Nadie en la “Lepra” esperaba que el ambiente se enrareciera tanto luego del cambio de dirigencia y de la llegada de un nuevo cuerpo técnico y de una decena de nuevos jugadores.
Newell’s es un equipo sin identidad, sin rebeldía, sin espíritu colectivo de lucha ante la adversidad.
Pero la realidad mató a la expectativa y hoy el equipo rosarino está ante dos partidos que definirán su futuro inmediato.
Este sábado visita a Banfield, un rival directo en la tabla de los promedios, que vive un presente idéntico o peor que el de Newell’s. Y el domingo siguiente, en el primer día del mes de marzo, recibirá a Central en el clásico de la ciudad. Son dos duelos que ratificarán el rumbo emprendido en diciembre pasado o que marcarán un quiebre y demandarán el primer gran volantazo de la nueva comisión directiva.
La dupla técnica integrada por Favio Orsi y Sergio Gómez, ya está caminando sobre la cuerda floja. Bajo su conducción, el conjunto “rojinegro” apenas pudo rescatar dos puntos de los 15 que disputó hasta aquí. Pero lo peor no es la estadística; lo más alarmante es el rendimiento del equipo.
Newell’s es un equipo sin identidad, sin rebeldía, sin espíritu colectivo de lucha ante la adversidad. Y si a todo eso se le suman niveles individuales muy bajos, la durísima batalla por la permanencia se hace muy cuesta arriba.
En la cuerda floja
“Este es un grupo de trabajo que empuja un carro pesado, pero insistimos y ese empuje que vamos construyendo tiene que hacer que la rueda empiece a girar y haga que el contagio sea positivo para no correr de atrás con los resultados”, graficó Favio Orsi luego del empate que su equipo rescató en cancha de Deportivo Riestra.
Newell’s es un equipo sin identidad, sin rebeldía, sin espíritu colectivo de lucha ante la adversidad.
La sensación es que a ese “carro” que utiliza el entrenador como figura alegórica, partido tras partido se le va agregando más peso. Y Newell’s necesita, de forma urgente, tener la espalda más liviana.
“Si gana, el plantel va a ver todo de forma diferente. Estamos esperando ganar para no repetir lo que ya pasó. Nos preocupa, queremos ganar, pero primero no hay que correr de atrás”, agregó Sergio Gómez. Hasta acá, en los cinco partidos jugados en el campeonato, la “Lepra” nunca pudo ponerse en ventaja y tres de esos encuentros los terminó perdiendo.
A Newell’s se le viene un partido que puede ser decisivo. Este sábado a las 19.15 -estaba programado para las 17 pero se cambió por los movimientos que generó el paro general de este jueves- visita a Banfield, un equipo que está cuatro puntos abajo en la tabla de los promedios, que no pudo incorporar jugadores porque está inhibido y que vive un clima interno muy parecido al que se respira en la “Lepra”.
Diferencias
La diferencia es que el entrenador Pedro Troglio logró tocar algunas fibras profundas de sus jugadores, que salen a la cancha a pelear cada pelota como si fuera la última. En pocas palabras, Troglio por ahora está aprobando su rol de administrador de pobreza.
Otros síntomas que marcan el rumbo errático de Newell’s, son los cambios que la dupla técnica mete fecha tras fecha en la formación titular. Y la mayoría de las modificaciones no son por lesiones o suspensiones, sino por bajos rendimientos. Hasta acá, salvo algunas intervenciones del experimentado arquero Gabriel Arias, los refuerzos no estuvieron a la altura de lo esperado.
Por todo lo descripto anteriormente, Newell’s no está para pensar más allá del partido del sábado en el sur del Gran Buenos Aires.
Pero lo que viene después es el clásico, nada más y menos. Nadie podría atreverse hoy a asegurar cómo llegará el club del Parque de la Independencia a ese duelo, que en la previa se presenta más desparejo que nunca. Por ahora, solo puede afirmarse que a la dupla Orsi-Gómez le queda una vida más para luego ser parte del choque más importante de la ciudad.