"Los hombres pasamos por la vida como piedras en una pendiente, a veces sin dejar un rastro, otras, provocando avalanchas de tal magnitud que toda la tierra cambia su relieve. Hay hombres que son como montañas y otros que son como ciénagas y muchísimos que son como la lluvia, de la cual no se siente su goteo, pero que termina por ahogar al pantano y desmoronar a la montaña. Pero por pequeño o grande que sean, todos dejan tras de sí la huella de su sombra", texto de Alfredo Manuel González.


































